
A pesar de que desde el Gobierno de Pedro Sánchez insistan en vendernos que la situación económica de los españoles ha mejorado notablemente en los últimos siete años, lo cierto es que algunos indicadores apuntan a que cada vez más personas necesitan adaptar sus hábitos de consumo a una restricción presupuestaria más exigente. Por ello, aunque las grandes cifras macroeconómicas parezcan evolucionar de forma positiva, la realidad del día a día de muchas familias es muy distinta. En consecuencia, son cada vez más los que no pueden permitirse comer carne, pollo o pescado.
Condiciones de vida
Uno de los indicadores que reflejan la situación económica de un país son los hábitos de vida de los ciudadanos, que están directamente relacionados con su capacidad de gasto. En este sentido, el INE acaba de publicar la encuesta de condiciones de vida correspondiente al año 2025, que demuestra que el 36,4% de los hogares españoles no puede afrontar gastos imprevistos, una cifra que se incrementa en seis décimas en comparación con el año anterior.
No obstante, resulta especialmente llamativo la cantidad de españoles que tiene que reducir su consumo de productos básicos. Como podemos comprobar a continuación, el porcentaje de personas que no puede permitirse una comida de carne, pollo o pescado al menos cada dos días se ha disparado desde el 3,6% de 2018 al 5,4% en 2025. Dicho de otro modo: las personas que no pueden permitirse comer estos productos de forma habitual han crecido un 50% desde que gobierna Sánchez.
El factor fundamental que explica este incremento de las personas que no pueden consumir de forma habitual estos productos es la pérdida de poder adquisitivo. En los últimos años, los salarios han permanecido estancados y los precios, por su parte, se han incrementado exponencialmente. Así, desde enero de 2019 han aumentado un 25%.
Así las cosas, en Libre Mercado hemos informado de cómo se han disparado los precios de los alimentos. Concretamente, en el año 2025, hasta el mes de noviembre, el precio de los huevos experimentó un incremento de más del 30%. Por su parte, el precio de la carne de vacuno creció un 18% en este período, mientras que la carne de ave aumentó un 4,2%. Del mismo modo, el incremento fue de casi el 8% en el caso del pescado fresco.
Con todo, la última edición de la encuesta de condiciones de vida refleja que el 8,5% de la población española llegaba a fin de mes con 'mucha dificultad', frente al 9,1% de 2024. Además, dado que la tasa AROPE se situó en el 25,7% de la población española, uno de cada cuatro españoles vive en riesgo de pobreza. Al respecto, resulta especialmente llamativo que el 34% de los menores de 16 años se encontraba en situación de exclusión social.


