
China ha basado una parte importante de su crecimiento durante los últimos 40 años en disponer de una enorme población en edad de trabajar. Esta abundante mano de obra barata que, junto con la apertura a los mercados y la llegada de la inversión extranjera, permitió al país asiático reducir drásticamente la pobreza extrema. Una de las claves de todo este crecimiento es haberse convertido en el líder mundial de producción manufacturera, donde actualmente el 28% de la producción manufacturera mundial tiene su origen en China, según el Banco Mundial.
No obstante, si China ha destacado durante décadas por ser un país que crecía especialmente gracias a su mano de obra barata, esto es algo que puede acabar convirtiéndose en algo del pasado, ya que el gigante asiático está siendo el país que lidera la modernización de su economía. Esto lo vemos de forma clara cómo China cada vez tiene instalados más robots industriales y cómo esto se va extendiendo por toda su economía.
Antes de nada, conviene aclarar qué se entiende por robots industriales. Pues bien, la Federación Internacional de Robótica (IFR) da la siguiente definición: "Son máquinas que se utilizan en fábricas para automatizar tareas como la soldadura, el ensamblaje y el embalaje. Se definen como máquinas controladas automáticamente, reprogramables y multipropósito que pueden moverse en tres o más direcciones".
Lidera la instalación de robots industriales
En el siguiente gráfico elaborado por Our World in Data, en base a datos de la Federación Internacional de Robótica (IFR), vemos cómo desde 2011 ha crecido de forma explosiva la cantidad anual de robots industriales instalados en China, en comparación con otros países desarrollados:

Como se puede ver, en el año 2023 las distintas empresas en China instalaron 276.000 robots industriales, mientras que en todo el mundo se instalaron 541.000 unidades, en Japón se instalaron 46.000 unidades, en Estados Unidos se instalaron 38.000 unidades, en Corea del Sur se instalaron 31.000 unidades y en Alemania se instalaron 28.000 unidades. De esta forma, solo las unidades instaladas en China representaron el 51% de toda la instalación mundial de robots industriales en 2023.
En cuanto al total de robots industriales que operan en la economía china, tenemos que en el año 2023 había registrados 1.755.132 unidades en total, según la IFR. Según este informe de la Federación Internacional de Robótica, la industria eléctrica/electrónica ha sido el principal cliente de los robots industriales en China, donde 77.464 de las 276.000 unidades que instaló el país asiático en 2023 fueron a parar a esta industria. Por su parte, la instalación de robots en la industria metalúrgica y de maquinaria alcanzó las 41.578 unidades en 2023.
Todo este crecimiento acumulado durante años ha permitido a China colocarse como el tercer país del mundo con mayor cantidad de robots industriales en funcionamiento por cada 1.000 trabajadores en la industria manufacturera. En la siguiente tabla proporcionada por Our World in Data, en base a datos de IFR, podemos observarlo:

Como vemos, solo Corea del Sur con 101 robots industriales instalados por cada 1.000 empleados, o Singapur con 77 robots industriales instalados por cada 1.000 empleados superan a China, donde en 2023 hubo 47 robots industriales en funcionamiento por cada 1.000 empleados en la industria manufacturera.
¿Cuáles son las ventajas de la robotización?
Para empezar, esta modernización de la economía china redunda en una mayor productividad y en un aumento de la eficiencia, ya que estos robots pueden operar las 24 horas del día, con una mejor precisión que un trabajador y con una utilización más eficiente de los recursos.
Esto debería traducirse en una mejora en la calidad de los productos fabricados, permitiendo también a las empresas chinas aumentar sus márgenes de ventas. También en el país asiático la mano de obra se está volviendo más cara, lo que permitirá a las empresas reducir costes con esta automatización de las tareas. Gracias a estos robots, China está ya en posición de producir muchas más unidades de productos y a un menor coste, lo que se traducirá en un aumento de la riqueza.
En definitiva, cada vez es más evidente que las empresas chinas apuestan por una modernización de sus procesos productivos, habiendo superado en ritmo a los principales países europeos.

