
Recientemente se ha publicado la última Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) del INE y los resultados que muestra esta encuesta están dando mucho de qué hablar, y no es para menos. En Libre Mercado ya hemos contado cómo el número de personas que no pueden comer de forma habitual carne, pescado o pollo ha aumentado un 50% desde que Pedro Sánchez está en el poder, como se puede leer aquí.
No obstante, son muchas las lecturas que se pueden sacar de este último trabajo del INE, siendo una de ellas, que cada vez hay un mayor porcentaje de la población que no puede permitirse tener un automóvil.
Si observamos las estadísticas sobre la "carencia material", encontraremos que, con independencia del grupo de edad al que se pertenezca, es cada vez mayor el porcentaje de personas que no pueden tener ni siquiera un coche, ya sea porque no se pueda adquirir el coche o porque no se pueda mantener. Esto se deriva de la pregunta que realiza el INE en su cuestionario para la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV), que podemos ver a continuación:

Así pues, en el siguiente gráfico se puede ver esta evolución (o involución) desde el 2018 hasta el 2025:

Como vemos, la situación actual del total de la población ha empeorado en este apartado desde el año 2018 hasta la actualidad. Si en 2018 el 5,1% de la población no podía permitirse adquirir un automóvil, en 2025 este porcentaje se situó en el 5,4%. En el caso de los ciudadanos comprendidos entre los 30 y 44 años, vemos que en 2018 el 5,9% de estos no podía comprarse un coche, mientras que en 2025 ese porcentaje ha crecido hasta el 7,4%. Lo mismo ha ocurrido para los grupos de edad que superan los 45 años.
En el caso de los más jóvenes, es decir, aquellos cuyas edades están comprendidas entre los 16 y 29 años, la situación ha ido empeorando de forma progresiva desde el año 2019, hasta el punto de que el 7,1% de las personas que tienen entre 16 y 29 años no puede comprarse un coche.
A pesar de todo, ninguno de estos datos debería sorprendernos, ya que todo encaja con lo que hemos hablado ya en numerosas ocasiones en este medio. Por un lado, hemos contado que el precio de los coches, tanto de primera como de segunda mano, no ha hecho más que crecer en los últimos años. Hace poco contábamos que el precio de los coches nuevos había crecido en más de 10.000 euros de media desde el año 2019.
Por otro lado, también hemos contado cómo los salarios reales de los trabajadores españoles llevan estancados prácticamente 30 años, con lo que es lógico que cada vez menos gente pueda permitirse algo tan necesario como poder disponer de un coche para ir a trabajar o para desplazarse con mayor libertad. Quizás esto sea algo que al director de la DGT le entusiasme, pues él no quiere ver ni un solo coche privado en el centro de las ciudades, pero para los ciudadanos es una mala noticia.
Así pues, por mucho que nuestro presidente se dé golpes en el pecho sobre el supuesto gran momento económico que vive España, la realidad es que se está retrocediendo en cuestiones básicas como poder disponer de un coche, ya sea uno nuevo o de segunda mano.



