Tras aprobarse una nueva subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) por parte del Gobierno, la ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha presumido del "hito" logrado. Díaz, se ha mostrado eufórica, hasta el punto de llegar a decir en La Sexta, que "muchos empresarios la felicitan por la calle por subir el SMI".
La realidad es que la empresa tendrá que pagar más, ya que al subir el salario bruto también suben las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, cuya subida rondará los 160-173 euros al pasar el salario bruto de 1.184 euros a 1.221 euros al mes en 14 pagas. De esta forma, el coste anual no sería de 518 euros (como afirma Yolanda Díaz), sino de aproximadamente 678-690 euros. Es decir, el trabajador que ya esté en la empresa (o el que quiera ser contratado) deberá producir para la empresa cerca de 700 euros más al año. Esto es un gran agravio para el pequeño empresario que no tiene capacidad de afrontar estos pagos y se verá obligado a despedir trabajadores.

