
Una propietaria ha logrado recuperar su vivienda tras el asesinato de la mujer que la okupaba y se la ha encontrado completamente arrasada, con graves daños materiales y más de 23.000 euros en deudas.
El testimonio ha salido en el programa En boca de todos, donde ha relatado la situación, aunque el conflicto judicial sigue abierto. Jacqueline ha vuelto a entrar en su domicilio en Madrid después del crimen ocurrido en el inmueble. Según ha explicado, se ha encontrado la casa "destrozada y llena de deudas".
Ha asegurado que ha sentido "nervios, tristeza y frustración" al comprobar el estado de la vivienda. Ha denunciado que han arrancado rodapiés, han acuchillado paredes, han quitado luces y que el piso ha aparecido lleno de pintadas. También ha afirmado que parece que el inmueble no se ha limpiado en años.
💥Jaqueline recupera su casa porque su inquiokupa es asesinada por su pareja allí mismo, y la recupera destrozada. Es su vivienda habitual y no puede afrontar una reforma y está desesperada. Nacho Abad: "Espero que vean en Moncloa tus lágrimas" #EnBocaDeTodos23F #STOPokupas pic.twitter.com/dMWVX2AtkS
— Jali #STOPokupas (@jaliroller) February 23, 2026
Tras el asesinato, varios familiares de la fallecida han accedido al piso y han retirado sus objetos personales. La propietaria ha señalado que no ha sido consciente del alcance de los daños hasta que ha podido entrar personalmente.
Tres años sin cobrar
Más allá de los desperfectos, ha sostenido que han sido cerca de tres años sin percibir el dinero del alquiler y que la deuda ya supera los 23.000 euros. La afectada ha reconocido que no puede asumir el coste de las reparaciones debido a la deuda acumulada y que no tiene otra vivienda alternativa.
La propietaria ha explicado que en su día cedió la vivienda desde la confianza personal que le tenía a Petronila, pero tras regresar de un máster en Londres, la okupa le comunicó que no iba a pagar ni a marcharse sin orden judicial. "Me dijo que ‘era una inquiokupa y que los okupas no pagan’", explicaba la dueña de la vivienda.
Tras el asesinato de la okupa, el hijo mayor de esta ha manifestado su intención de permanecer en el inmueble, aunque la dueña se ha remitido a la resolución judicial que reconoce su derecho a recuperarlo.
El homicidio sigue bajo investigación policial y el principal sospechoso es la expareja de la víctima, que se entregó y que confesó los hechos, pese a existir una orden de alejamiento.


