
La decisión de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de iniciar la aplicación provisional del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur ha encendido de nuevo al campo español.
El anuncio llega después de que Argentina y Uruguay hayan completado sus procesos de ratificación, lo que permite activar de forma interina la parte comercial del pacto, competencia exclusiva de Bruselas. Según explicó la propia Von der Leyen, el procedimiento podría estar listo en unos dos meses tras el intercambio formal de notas con los países del Cono Sur, según fuentes de la Comisión.
La presidenta defendió la medida como un paso estratégico para reforzar la resiliencia económica europea, impulsar el crecimiento y estrechar lazos con América Latina. Sin embargo, en el sector agrario, la reacción ha sido inmediata y muy crítica.
COAG habla de "grave irresponsabilidad"
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha calificado la decisión de "grave irresponsabilidad" y ha mostrado su "rechazo absoluto e irrenunciable" a la aplicación provisional del acuerdo.
La organización exige tanto al Parlamento Europeo como al Consejo que no lo ratifiquen y advierte de que eliminar los aranceles a los productos sudamericanos supone una "amenaza" para la seguridad alimentaria de los 500 millones de ciudadanos europeos.
Asaja pide al Gobierno que recurra
También la Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (Asaja) ha criticado la activación provisional del acuerdo. La organización recuerda que el informe comunitario concluye que Brasil no ha logrado garantizar plenamente que la carne exportada a la UE esté libre de bovinos tratados con oestradiol.
Por ello, Asaja ha reclamado al Gobierno de España (a favor del acuerdo) que siga el ejemplo de Hungría y Polonia y presente un recurso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para suspender cautelarmente el acuerdo y proteger, a su juicio, los intereses de agricultores y ganaderos.
Unión de Uniones pide la dimisión de Von der Leyen
Más contundente se ha mostrado Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, que ha pedido la dimisión de Von der Leyen por "saltarse las reglas y principios democráticos".
La organización considera que activar la aplicación provisional mientras el Parlamento Europeo espera el dictamen del TJUE reduce el margen real de control democrático. Además, cuestiona la eficacia de la cláusula de salvaguarda agraria anunciada por la Comisión, al entender que no forma parte del texto del acuerdo y que actuaría solo cuando el daño ya estuviera hecho.
Un debate que sigue abierto
El acuerdo UE-Mercosur culmina casi 26 años de negociación y aspira a crear una de las mayores áreas de libre comercio del mundo. Es innegable su potencial para ampliar mercados, reducir aranceles, bajar el precio de los alimentos para los consumidores y fortalecer la posición geoestratégica de Europa en un contexto internacional cada vez más competitivo y bajo la amenaza arancelaria de Donald Trump.
Pero en el campo europeo persiste la preocupación por las consecuencias de un acuerdo que les obliga a competir con productores de Mercosur que no están sujetos a los mismos estándares medioambientales que exige Bruselas.

