
Ricardo Moraes, empresario jubilado y presidente de la asociación de comerciantes y vecinos de Santa Margarita, denuncia que su vivienda en Rosas (Gerona) fue okupada apenas tres días después de adquirirla.
El caso lo ha explicado al diario El Periódico, donde relata cómo la propiedad, comprada junto a su pareja como una inversión de futuro, ha terminado en manos de un okupa que no solo reside allí, sino que ha convertido el inmueble en una fuente de ingresos.
La vivienda está situada en Santa Margarita, una zona con muchas segundas residencias y apartamentos que durante gran parte del año permanecen vacíos, lo que, según Moraes, facilita este tipo de situaciones. Según explica el propietario, el inmueble se utiliza como almacén para el material destinado al conocido ‘top manta’, la venta ambulante ilegal que se instala habitualmente en zonas turísticas.
La ubicación del apartamento, cercana al paseo marítimo, facilita el movimiento constante de personas que entran y salen del piso. Moraes asegura que esta actividad es visible desde su propia casa.
Habitaciones realquiladas dentro del piso
El propietario asegura que el okupa ha encontrado otra forma de sacar rendimiento al inmueble: alquilar las habitaciones a terceras personas.
"Están alquilando habitaciones a otras personas. También se utiliza como almacén para el material del top manta, porque está cerca del paseo. Hay mucho movimiento de entradas y salidas. Nosotros vivimos cerca y lo vemos cada día. Es muy frustrante ver cómo tu piso se convierte en un negocio para otros", ha sentenciado.
Para Moraes, la okupación de viviendas vacías se ha convertido en un sistema organizado que aprovecha las características de ciertas zonas turísticas donde muchas propiedades permanecen deshabitadas durante meses.
El problema, según explica, no es un caso aislado. Moraes asegura que la inquietud se ha extendido entre los residentes de la zona:"Hay preocupación real en Santa Margarita. A veces parece que no pasa nada, porque hay muchos pisos vacíos, pero hay muchas okupaciones que no se conocen. No todas se llegan a saber, pero cuando hablas con la gente, ves que es una inquietud general".
La presencia de viviendas vacías durante el invierno, unida al flujo de turistas en verano, crea un contexto que, según los vecinos, favorece la aparición de okupaciones que pasan desapercibidas durante largos periodos.
Críticas al sistema de empadronamiento
Uno de los aspectos que más critica el empresario es el funcionamiento del sistema de empadronamiento, que considera demasiado flexible para quienes okupan viviendas.
Según explica, el propietario no siempre es informado cuando alguien se empadrona en su domicilio: "La facilidad con la que se pueden empadronar las personas que okupan el piso", denuncia Moraes, quien añade: "No entendemos por qué no se avisa al propietario. El Ayuntamiento tiene los datos y podría avisar. Hay gente con segundas residencias que no se entera hasta que llega el verano y se encuentra el piso okupado".
Por ello, reclama que el proceso sea más controlado y que se refuerce la vigilancia sobre este tipo de situaciones: "Pedimos que el empadronamiento esté más vigilado".
El caso se encuentra actualmente en los tribunales, pero el propietario denuncia que los procedimientos avanzan con lentitud: "Lo hemos denunciado, y es lento. Ha habido aplazamientos, juicios y aún pueden apelar. Mientras tanto, ellos siguen dentro. Es una sensación de impotencia muy grande".
"Santa Margarita es una zona con muchos pisos vacíos en invierno. Eso facilita las cosas. Hay edificios donde se pueden reventar puertas y no pasa nada durante días. Saben cómo funciona la ley. Es un sistema que, de alguna manera, les favorece", ha añadido el empresario catalán.
La situación ha tenido consecuencias económicas para Moraes, que contaba con los ingresos de esos apartamentos como parte de su plan de jubilación: "Nosotros vendimos el negocio inmobiliario que teníamos aquí en Santa Margarita y compramos dos apartamentos unidos como inversión para el futuro, para tener una entrada de cara a la jubilación. Al cabo de tres días estaban okupados. Es muy duro. Te cambia los planes. Ahora tendré que volver a trabajar porque no puedo contar con esos ingresos".


