
El presidente de Argentina, Javier Milei, regresó ayer al Madrid Economic Forum, el que promete convertirse en el mayor evento liberal del año. Así, al grito de "¡Viva la libertad, carajo!", el economista liberal-libertario saltó, una vez más, a la arena de Vistalegre arengando a los allí presentes para desarrollar las ideas que, según él mismo explicó, serán las que compondrán su próximo libro, que tendrá por título La moral como política de Estado, cuyo eje central está relacionado con los postulados del economista Israel Kirzner acerca de los motivos que llevan a los socialistas a censurar el sistema capitalista.
"Una de las cosas maravillosas que dice Israel Kirzner (...) es que los socialistas no discuten que el sistema capitalista es más eficiente, que es más productivo, sino que lo condenan al sistema porque consideran que es injusto", señaló Milei, indicando que el objetivo de su intervención radicaba en probar "que no sólo que el sistema capitalista es más eficiente, sino que es además justo; y como si esto fuera poco, es el único sistema que trae prosperidad a la tierra". Sin embargo, como es habitual en sus presentaciones, Milei también hizo referencia a otros grandes intelectuales que han inspirado sus ideas y sus políticas, como Huerta de Soto o Rothbard.
En este contexto, Milei estructuró su ponencia en tres ejes fundamentales que, a su vez, representan los tres niveles en los que han de ser evaluadas las políticas públicas: el nivel ético-moral, la eficiencia económica y la utilidad política, subrayando que, para la puesta en marcha de correctas políticas, estos tres pilares han de estar alineados. "Primero, están los valores éticos y morales que hicieron grande a Occidente", aseveró, señalando que "entonces la pregunta es: de qué hablamos cuando hablamos de Occidente", recordando que "si queremos salir de nuestro oscuro presente, debemos volver a inspirarnos, como dije antes, en los valores de Occidente, la filosofía griega, el derecho romano, la rectitud de los estoicos y los valores judeocristianos, porque de esa manera estaremos salvando Occidente".
Ética y eficiencia
El presidente argentino dedicó buena parte de su intervención a argumentar que el sistema capitalista no solo es económicamente eficiente, sino también moralmente superior. Para ello citó a los principales autores de la Escuela Austríaca de Economía, defendió que el respeto a los derechos naturales —vida, libertad y propiedad privada— constituye el marco institucional que permite el funcionamiento del mercado. De este modo, el presidente argentino incidió en que cualquier desviación de ese marco supone generar un conjunto de ineficiencias que llevan a un empeoramiento del bienestar de la ciudadanía.
Así las cosas, Milei trató de explicar que el sistema de libre empresa es un sistema intrínsecamente justo, defendiendo además que ética y eficiencia están relacionadas. "La eficiencia no es compatible con diversos esquemas de equidad o justicia, sino que surge única y exclusivamente de uno de ellos, el cual se basa en el respeto de la propiedad privada y la función empresarial", aseveró, expresando que "por eso, la oposición entre las dimensiones de eficiencia y justicia es falsa y errónea: esto es, lo justo no puede ser ineficiente, ni lo eficiente injusto". Dicho de otro modo: "en la perspectiva del análisis dinámico, justicia y eficiencia son dos caras de la misma moneda".
Así las cosas, Milei insistió en que "el hombre nace libre y tiene derecho a conservar esos atributos de la naturaleza. Además, tiene derecho a que sus semejantes se los respeten en orden de buscar su propia felicidad, que es el fin al que entiende todo hombre". Del mismo modo, defendió que "en paralelo, tenemos los derechos adquiridos, los cuales no son naturales ni tampoco son inherentes al ser humano, sino que los mismos son ganados por merecimiento u obtenidos por regalo", destacando que, dado lo anterior, "el derecho fundamental a la libertad se deriva del derecho adquirido, que es la propiedad privada, y ello se manifiesta en que podamos libremente adquirir un bien con el fruto de nuestro trabajo o podemos recibir un bien que libremente nos donen o nos hereden, no que los robe el Estado con la maldita justicia social".
Sin embargo, según el presidente argentino, no podemos olvidar que "estos derechos se complementan con el principio de no agresión, el cual establece que ningún ser humano tiene derecho a ejercer agresión de ningún tipo contra otro ser humano, lo cual no sólo incluye la agresión física, sino también todo tipo de coacción, coerción o imposición bajo amenaza del uso de las fuerzas, es decir, el accionar del Estado".
Con todo, lo cierto es que, tal y como explicó Milei, el sistema de libre empresa no sólo es justo y ético, sino también eficiente. En este sentido, el presidente argentino detalló que depende de factores como la división del trabajo, la acumulación de capital, el progreso tecnológico y la creatividad empresarial, lo cual está relacionado también con el marco institucional de cada país. En cualquier caso, cabe destacar que la eficiencia, para Milei, siguiendo a Huerta de Soto, no se reduce a la gestión de los recursos, sino a impulsar la empresarialidad y, con ello, la satisfacción de las demandas de la sociedad y la atención de las carencias existentes. Por ello, afirmó que la eficiencia bien entendida tiene un carácter dinámico, no sólo estático.
"La eficiencia dinámica puede verse como la capacidad de una economía para impulsar la creatividad y la coordinación empresarial de modo tal que maximice el crecimiento económico", explicó Milei al respecto, detallando que "el criterio de eficiencia dinámica está indisolublemente unido al concepto de función empresarial, siendo esta la capacidad típicamente humana para darse cuenta de las oportunidades de ganancia que surgen en el entorno y actuando en consecuencia para aprovecharse de las mismas". En consecuencia, esta hace "fundamental la tarea de descubrir y crear nuevos fines y medios, impulsando una coordinación espontánea destinada a resolver los desequilibrios de mercado".
Con todo, Milei también quiso defender que "cuando la eficiencia y el utilitarismo político están alineados con los valores éticos y morales, el resultado que esa política va a tener es que es justa, que es eficiente y además va a rendir rédito político porque ustedes van a estar haciendo algo que mejora la calidad de vida de los seres humanos". Así, subrayó que "cuando estos tres elementos entran en tensión, lo que significa es que esa política que ustedes están analizando es injusta y por ende dicha política tiene que ser descartada aún cuando le sirva políticamente". De hecho, quiso destacar que esta perspectiva es la que está aplicando en su labor ejecutiva en Argentina. "Díganme cuántos políticos en el mundo conocen que entren en un año electoral apretando la política fiscal, apretando la política monetaria y liberando las restricciones cambiarias", aseveró.
Futuro de Occidente
Para cerrar su discurso, Milei retomó un mensaje que ya había expuesto en el Foro Económico Mundial de Davos. Concretamente, el presidente argentino afirmó que Occidente atraviesa un proceso de deterioro moral y político debido a la adopción de políticas que se alejan de los principios del liberalismo. De este modo, defendió el futuro de las sociedades occidentales depende de recuperar los valores que sustentaron su desarrollo histórico y señaló que América puede desempeñar un papel central en la difusión de las ideas de la libertad.
"Hace tiempo Occidente, por alguna extraña razón, comenzó a darle la espalda a las ideas de la libertad y es por ello que en este que lo que fue en mi exposición en Davos en 2024 había afirmado que Occidente está en peligro, fruto de haber abrazado dosis crecientes de socialismo en su versión más hipócrita, que es el wokismo", indicó en este sentido. Sin embargo, subrayó también que "el mundo ha comenzado a despertar", destacando que "la mejor prueba de ello es lo que está pasando en América con el renacer de las ideas de la libertad".
Así, concluyó que "América será el faro de luz que vuelva a encender a todo Occidente y con ello pagará su deuda civilizatoria con nuestra muestra de gratitud hacia sus bases en la filosofía griega, en el derecho romano, en la rectitud de los estoicos y los valores judeocristianos", recordando que "tenemos por delante un futuro mejor, pero ese mejor futuro existe solo si volvemos a las raíces de Occidente, solo volviendo a las ideas de la libertad".


