La crisis de la vivienda sigue sin dar tregua a cualquiera que esté pensando en comprar una vivienda en España. Y es que, el precio de los pisos se ha vuelto a disparar. Según los datos del INE, el precio de la vivienda se encareció en 2025 la friolera de un 12,7% anual. Se trata de la mayor subida desde 2007, en plena burbuja inmobiliaria. El 2007 es el primer año de la serie histórica.
Durante todos estos años, el precio de la vivienda en nuestro país solo ha disminuido respecto al periodo anterior desde los años 2008 a 2013, cuando sufrieron una caída del 10,6%. El ejercicio de mayor desplome de precios fue 2012, cuando la vivienda cayó un 13,7% y se produjo el rescate a España. La de 2024 (8,4%) había sido la mayor subida hasta ahora.
Esta situación de estrangulamiento total del mercado tiene una explicación sencilla: escasez. En España no hay oferta suficiente para cubrir la demanda. Y esto está dando lugar a precios disparados y a todo tipo de fenómenos curiosos.
Uno de ellos es que la vivienda de segunda mano subió más que la nueva. En concreto, mientras que la vivienda nueva se encareció un 11,3%, la usada subió un 12,9%.
La explicación de que la vivienda de segunda mano suba más que la nueva es multifactorial. Una razón es que las viviendas de segunda mano están en sitios atractivos, como el centro, lo que dispara la demanda. Otro detalle a tener en cuenta es que, como la vivienda de segunda mano es más barata, tal y como sucedió con el fenómeno de los coches de segunda mano, a los españoles no les queda más remedio que optar por la vivienda usada, lo que hace que aumente más rápidamente su precio.
Más cosas. Las donaciones se han disparado un 180% en la última década. Según los notarios, el apoyo económico de los padres o abuelos a sus hijos o nietos para que puedan acceder a la compra de una vivienda estaría detrás de esta subida.
Más fenómenos surrealistas: nace el alquiler exprés. Según Idealista, actualmente, el 15% de las viviendas que se alquilan en España apenas llevaba 24 horas en el mercado. En Barcelona y Gerona, el 36% no dura ni un día. Estos datos se complementan con los del Observatorio del Alquiler, que revelan que, en cuento sale una vivienda al mercado, hay 135 personas interesadas en menos de 10 días. En 2019, eran 16 los candidatos.
A esto se le suma el fiasco del decreto antidesahucios, que ha convertido a las familias en inquilinos de riesgo, así como la manga ancha a la okupación, que ha hecho proliferar a las empresas de desokupación.

