
En medio de la vorágine de informaciones sobre Begoña Gómez, con cada vez más frentes abiertos, la semana pasada conocimos nuevos escándalos que involucran a la mujer del presidente del Gobierno.
Concretamente, todo lo relativo a un software elaborado supuestamente para la Universidad Complutense de forma gratuita por tres multinacionales y por petición de Begoña Gómez, que destapó El Confidencial. Cuando Indra, Telefónica y Google se retiran del proyecto porque ven que puede haber un conflicto de interés, se hace un concurso público para que se termine la aplicación, que gana Deloitte. Pero lo más llamativo del caso es que, una vez terminada la aplicación, es registrada en la Oficina de Patentes a nombre de Begoña Gómez en una actuación que, como poco, debe calificarse de reprobable, cuando no de posible apropiación indebida.
Mientras el vicerrector de la UCM en el momento de los hechos, Juan Carlos Doadrio, no autorizó a Begoña Gómez que registrase a su nombre la aplicación informática, como contó a El Mundo, el actual rector, Joaquín Goyeche, quitó importancia a las presuntas irregularidades en el proceder de Gómez, como informó también El Mundo. "Ese software no se hizo con dinero de la Universidad Complutense, se hizo con el dinero de la cátedra que tuviera que pagar el que sea, que yo no lo sé ni me importa", afirmó Joaquín Goyache ante el claustro, en unas manifestaciones realmente sorprendentes en alguien que debería velar por los recursos públicos de la Universidad y que muestra tan poco interés por el uso y destino de esos recursos públicos.
Por este motivo, el Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea de Madrid ha registrado la apertura de una comisión de investigación en la Asamblea de Madrid sobre la actuación del rector de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Joaquín Goyache, para esclarecer qué favores hizo a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno.