
La presidenta madrileña viene advirtiendo desde hace mucho tiempo en solitario sobre la posibilidad de que Pedro Sánchez plantee a la ciudadanía la disyuntiva de monarquía o república si se siente acorralado por los distintos frentes judiciales que su entorno más próximo tiene abiertos.
Pero este miércoles Isabel Díaz Ayuso introdujo un elemento más. Esto es, la posibilidad de que el presidente del Gobierno decida no convocar elecciones cuando toca, en julio de 2027, o que incluso la limpieza del proceso pueda ser puesta en solfa.
"En estos momentos, más allá de qué vamos a pactar, a mí lo que me preocupa es que las urnas no sean de cartón", contestó la jefa del Ejecutivo autonómico en la rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno que, este miércoles, se celebró de forma extraordinaria en Peñalara. "Antes de hablar de cómo llegar a las urnas, preocupémonos de que no sean de cartón porque yo me espero cualquier trampa por parte de un presidente que ha demostrado ser profundamente antidemocrático. O si va a haber urnas… porque a lo mejor nos encontramos con un monarquía o república o cualquier señuelo o patada al tablero", dijo respondiendo a una pregunta sobre los pactos entre PP y Vox.
Sobre las intenciones del Gobierno que le han llevado a desclasificar algunos documentos del 23-F, la presidenta cree que no se puede esperar nada bueno. "No sabemos qué ha sucedido con los accidentes de los trenes, no sabemos qué ha sucedido con los apagones, no sabemos por qué tenemos un pacto con Bildu, como para que nos den información sobre el 23-F que no sea todo aquello que nos quiere vender el presidente del Gobierno".
"Si la justificación que ha dado el Gobierno es que no haya jóvenes cantando el Cara al Sol que me diga en qué país vive, no sea que en su urbanización sea donde lo cantan y no en el resto de España", dijo también con sorna Ayuso, quien incidió en que "lo que está claro es que este Gobierno es capaz de todo y nos van a llevar al monarquía o república, que es en lo que está Sánchez y Bildu". Y es que para la presidenta madrileña Sánchez y los herederos políticos de ETA están dispuestos "a reventarlo todo sin ningún escrúpulo, dispuestos a cualquier cosa".

