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Madrid

La intrahistoria del pacto de Ayuso con los rectores: una reunión en Pontejos, wasap de noche y los dos consejeros clave

La Comunidad de Madrid cierra este acuerdo histórico menos de dos semanas después de que Mercedes Zarzalejo se pusiera al frente de la consejería.

La Comunidad de Madrid cierra este acuerdo histórico menos de dos semanas después de que Mercedes Zarzalejo se pusiera al frente de la consejería.
La presidenta y la consejera de Educación este martes en Sol tras la firma del acuerdo de financiación con los rectores. | CAM

Eran las 18.00 horas aproximadamente del lunes cuando en la plaza de Pontejos de Madrid daba comienzo la reunión que ha resultado clave para alcanzar un acuerdo histórico con las universidades madrileñas. El consejero de Presidencia, Miguel Ángel García, recibía en su consejería a su homóloga en Educación, Mercedes Zarzalejo, y a los rectores de las seis universidades públicas de la Comunidad de Madrid.

Era el último encuentro con el que culminaban dos semanas frenéticas de contactos bilaterales y a varias bandas entre el Gobierno madrileño y los máximos responsables académicos. Se trataba de desencallar una situación que había quedado enquistada desde hacía meses bajo la batuta del anterior consejero del ramo.

Y es que Emilio Viciana priorizó sacar adelante la ley de Universidades con la que los rectores no estaban de acuerdo, por encima del interés principal de la presidenta, que no era otro que este nuevo e innovador modelo de financiación, subrayan desde su equipo. De hecho, el proyecto de ley de universidades madrileñas (LESUC) ha quedado guardado en un cajón y no hay visos de que salga adelante esta legislatura, "por una cuestión de tiempos", explican desde el Gobierno regional.

La tarea no ha sido sencilla, cuentan fuentes conocedoras de la negociación, puesto que las necesidades de cada universidad son distintas y contentarlas a todas, una tarea ardua y compleja. Era necesario "conciliar las necesidades" de todas ellas para que las seis se vieran representadas en este acuerdo que, como no podía ser de otro modo, ha contado con el visto bueno de la consejera de Economía y Hacienda, Rocío Albert.

Y si bien es cierto que las negociaciones estaban bastante avanzadas por el anterior equipo pilotado por Viciana, la llegada de Zarzalejo y la implicación de García han sido claves en todo esto, hasta el punto de que la nueva consejera creía que la situación estaba más encauzada de lo que realmente estaba. "Desde la vicenconsejería – cargo que ha ocupado desde el pasado otoño hasta ahora- no disponía de toda la información a la que sólo ha tenido acceso al acceder al cargo", señalan fuentes de toda solvencia, conocedoras de la situación.

"Un agradecimiento muy especial a Miguel Ángel García, consejero de Presidencia, que ha liderado el proceso con criterio y cintura en coordinación con otras consejerías y con un manejo impresionante del Excel", llegó a señalar durante la firma del acuerdo la presidenta de la Conferencia de Rectores de las Universidades Públicas de Madrid (Cruma) y rectora de la Autónoma (UAM), Amaya Mendikoetxea, que calificó de "hito" el texto consensuado.

Para quien también tuvo palabras de agradecimiento Mendikoetxea – además de para Zarzalejo y su predecesor en el cargo- fue para la propia Ayuso. "En primer lugar, gracias presidenta por tu sensibilidad ante nuestras demandas y por haber asumido como compromiso de legislatura la consecución de este acuerdo tan necesario", le dijo.

"La presidenta ha estado encima de Miguel Ángel con todos los detalles de este nuevo modelo", señalan desde su equipo. Tras la reunión de dos horas en Pontejos, de 18-00 a 20.00, aún hubo algún que otro mensaje de wasap a altas horas de la noche para terminar de aclarar conceptos. El objetivo es que el redactado del texto quedara claro y sin margen de interpretar erróneamente la voluntad de los legisladores en un futuro.

Así, apenas unas horas después, ya este martes al filo de las 13.00 horas, los protagonistas firmaron el acuerdo en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno madrileño, que contempla un desembolso de 14.800 millones para las universidades públicas entre 2026 y 2031, de los que el 83% procederá directamente de los presupuestos regionales, siendo la primera vez en la historia que las universidades cuenten con una propuesta de financiación plurianual, que incluye un fondo dirigido exclusivamente a inversiones que permitirán acometer las actuaciones estratégicas para modernizar sus infraestructuras tanto docentes como científicas.

En el último ejercicio de vigencia (2031), estas instituciones educativas contarán con 549 millones adicionales de la Comunidad de Madrid y solo los fondos específicos habrán crecido un 41% (480 millones de euros más). Asimismo, se recogen los programas de Ciencia, Consejos Sociales y becas; y se estima que las universidades puedan tener otros ingresos propios cercanos a los 2.500 millones de euros en los años del modelo.

Uno de los aspectos más revolucionarios, y que suponen una reforma de hondo calado, de este modelo plurianual es que una parte sustancial de la inversión estará ligada a objetivos o proyectos singulares, que la Comunidad negociará con cada universidad, con un fondo específico para ello, al tiempo que se refuerzan los mecanismos de seguimiento, supervisión, transparencia y rendición de cuentas. Así, las universidades deberán presentar cada año una memoria justificativa del destino de los fondos recibidos y disponer de un sistema de contabilidad analítica plenamente operativo antes de que finalice 2028.

Y, atendiendo a las peculiaridades de cada universidad, tendrán acceso a dos tipos de fondos extraordinarios: uno de Convergencia, orientado a corregir desequilibrios y equilibrar el déficit de aquellos centros que lo requieran; y un fondo adicional que permitirá corregir y compensar los efectos de la aplicación del nuevo modelo y ofrecerá financiación para proyectos singulares con el objetivo de incrementar su competitividad. Así, sin tener en cuenta los fondos comunes (financiación por objetivos o la específica para inversiones, entre otros), la Complutense recibirá de la Comunidad de Madrid en seis años 2.914,2 millones de euros; la Autónoma, 1.260,5 millones; la Universidad de Alcalá, 763 millones; la Carlos III, 850,1 millones; la Politécnica, 1.676,3 millones, y la Rey Juan Carlos, 971,9 millones de euros.

El acuerdo no solo cierra una etapa sino que "abre otra, de reconocimiento explícito de una necesidad estructural que debe ser atendida en el tiempo", señaló Mendikoetxea, y también supone un importante revés para la oposición, que se preparaba para recibir con duras críticas a Isabel Díaz Ayuso este jueves en la Asamblea, donde comparecerá a petición propia para explicar por qué fulminó a su consejero de Educación y nombró a Zarzalejo, un movimiento que desató una cascada de dimisiones tanto en el grupo parlamentario popular como en el departamento de Viciana.

"No creo que vaya a haber ningún anuncio", sentenció el lunes la portavoz socialista, Mar Espinar. Veinticuatro horas después la realidad le pasó por encima: Zarzalejo firmó el ansiado pacto que reclamaban los rectores… y la presidenta. Y lo hizo menos de dos semanas después de tomar posesión de su nuevo cargo como consejera de Educación [13 días], decenas de llamadas, correos, mensajes y encuentros mediante.

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