
La primera galería dedicada al arte cerámico contemporáneo en España, La Mínima Gallery, continúa su apuesta por situar la cerámica en el lugar que merece con su segunda exposición, 90º, abierta hasta el 10 de abril en Fernández de los Ríos, 1, Chamberí, Madrid. Tras su primera muestra, CerámicAS, la galería consolida su proyecto de visibilizar la cerámica contemporánea como disciplina artística, según explica su fundadora, Lucía Martín: "Hasta ahora la cerámica se situaba a medio camino entre la artesanía y el diseño. La Mínima quiere darle el lugar que se merece".
Entre paredes y suelo: geometría y volumen
En 90º, las piezas de Juan Ortí, situadas en el suelo, y las de Myriam Jiménez, colgadas en las paredes, generan un ángulo recto que envuelve al visitante, creando un diálogo entre los planos que combina pulcritud y desnudez ornamental. Esta disposición permite experimentar volumen y espacio de manera única, fusionando arquitectura y naturaleza.
Juan Ortí explora la arquitectura industrial a través de grandes cilindros y prismas rectangulares que recuerdan a silos y construcciones funcionales, planteando una abstracción arquitectónica que cuestiona el espacio que las rodea. Formado con el maestro Enric Mestre, sus esculturas se exhiben en museos europeos y colecciones internacionales, y compagina su práctica con talleres y cursos alrededor del mundo.
Myriam Jiménez, por su parte, utiliza el blanco y las líneas simples para crear un minimalismo que conecta escultura y arquitectura. Toma prestadas las formas del paisaje natural, transformándolas en delicadas planchas de porcelana que contrastan con los volúmenes geométricos sobre los que reposan, generando un sutil juego de luces y sombras. Su obra ha sido reconocida con premios como el Premio Presidente de la Generalitat Valenciana y el Premio Pujol i Bausis, y se ha expuesto en museos de España y Taiwán, equilibrando la abstracción del paisaje exterior con nuestro propio paisaje interior.
La galería abrió sus puertas hace apenas un mes con la intención de convertirse en un centro de difusión y reivindicación de la cerámica contemporánea, ofreciendo un espacio inmersivo pensado para vivir el arte más allá de la mera contemplación.

