
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha cargado este miércoles contra el ministro de Transportes, Óscar Puente, a raíz de una nueva jornada marcada por retrasos y averías en la red ferroviaria, esta vez con origen y destino en la capital.
Y es que este miércoles arrancaba con trenes de alta velocidad parados en plena vía y retrasos acumulados que, en varios casos, han superado las dos horas. Aunque el gestor ferroviario ha asegurado que la situación se ha ido normalizando progresivamente a lo largo de la mañana, los usuarios han seguido denunciando demoras tanto en Atocha como en Chamartín.
Los retrasos se han producido además cuando se cumplían dos meses del accidente de Adamuz. El alcalde también se ha referido a lo ocurrido allí el pasado enero para denunciar que "no sabemos nada de Óscar Puente más que por X" —la red social— y que "los españoles no nos merecemos un ministro que ha mentido con 46 muertos" —el número de víctimas del accidente ferroviario—.
Almeida también ha puesto el acento en lo que considera una falta de respuesta ante indicios previos al siniestro, cuestionando cómo pudo producirse una rotura en la vía con 22 horas de antelación sin que, según sus palabras, ni Adif ni Renfe detectaran lo que estaba ocurriendo. "Los españoles nos preguntamos cómo es posible", ha dicho.
"Sabemos que ha habido irregularidades grabes por parte de Adif, tanto en la conservación como en el mantenimiento de la vía, como por supuesto también en la gestión después del accidente", ha señalado.
Mociones en los ayuntamientos
Las críticas de Almeida llegan además en paralelo a la iniciativa del Partido Popular de Madrid para llevar el debate sobre Cercanías a todos los ayuntamientos de la región mediante plenos extraordinarios. Sobre esta propuesta, el alcalde ha asegurado que "todavía no tenemos constancia", aunque ha recordado que el Consistorio madrileño ya ha abordado en múltiples ocasiones el deterioro del servicio.
En esa línea, ha advertido de que el problema trasciende los meros retrasos y pasa a ser más bien un "problema de seguridad". "La irresponsabilidad del Gobierno con Cercanías en Madrid no solo está poniendo en peligro la puntualidad sino que también pone en peligro la integridad física de los viajeros", ha concluido.

