LD (EFE) El periódico francés Liberation publica que el director de la AIEA, Mohamed el Baradei, estaría usando su influencia para que no sea investigado un programa nuclear egipcio. Detrás de la acusación, "de las más graves para un hombre considerado el mes pasado como un candidato serio para el premio Nobel de la Paz", están fuentes de los servicios secretos de EEUU, afirma el rotativo.
Las sospechas de que El Baradei usa su influencia para que la AIEA no investigue un "asunto extremadamente sensible" como la existencia de un eventual programa nuclear clandestino en Egipto "comienzan a circular en el seno de la agencia nuclear". Washington, dice el diario, "deplora especialmente que este antiguo diplomático egipcio de alto rango -fue director general adjunto de Relaciones Exteriores antes de llegar al AIEA- se alinee demasiado con las posiciones de los países árabes".
"Queda por saber si la polémica, que aún no ha saltado a la luz pública, está fundada", añade el diario, al explicar que las sospechas sobre El Baradei se desprenden del programa nuclear libio que el presidente Muamar Gadafi abandonó en diciembre de 2003 y que permitió a la AIEA acceder a información al respecto. De esa forma, "se pudo establecer que el programa clandestino libio tenía implicaciones egipcias", según "fuentes diplomáticas occidentales que trabajan en ese asunto", citadas por el diario.
