
L D (EFE) El presidente defendió la orden para espiar dirigida a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), organismo de espionaje encargado de interceptar comunicaciones. Bush añadió que dichas tareas de espionaje eran una "herramienta útil" para defender a Estados Unidos de otro ataque terrorista, y que no tiene intención de detener la autorización concedida a la NSA. "Es un programa crucial para nuestra seguridad nacional", dijo el presidente en directo desde la Sala Roosevelt de la Casa Blanca, en un discurso de ocho minutos.
El presidente también criticó la difusión de las informaciones sobre la NSA y dijo que ahora que son públicas "nuestros enemigos tienen información que no debieran". "La difusión no autorizada de estas informaciones es un perjuicio para nuestra seguridad nacional y pone en riesgo a nuestros ciudadanos", dijo Bush, en una alocución habitualmente radiada y grabada. "Esta autorización es una herramienta útil en nuestra guerra contra los terroristas. Es vital para salvar vidas. Los estadounidenses esperan que haga todo lo que esté en mi poder, respetando las leyes y la Constitución, para protegerlos y sus derechos civiles. Eso es exactamente lo que haré mientras sea presidente de EEUU", dijo Bush.
El presidente subrayó que el programa de espionaje de la NSA autorizado por él se utiliza para interceptar las comunicaciones internacionales de personas dentro de EEUU que han sido previamente consideradas susceptibles de tener "un vínculo claro" con Al Qaeda o con organizaciones relacionadas con el terrorismo. Por otro lado, y sin revelar nombres, el presidente aseguró que varios líderes del Congreso ya habían sido informados, "una docena de veces", sobre las actividades de la NSA y la autorización dada por él mismo.
El presidente subrayó que el programa de espionaje de la NSA autorizado por él se utiliza para interceptar las comunicaciones internacionales de personas dentro de EEUU que han sido previamente consideradas susceptibles de tener "un vínculo claro" con Al Qaeda o con organizaciones relacionadas con el terrorismo. Por otro lado, y sin revelar nombres, el presidente aseguró que varios líderes del Congreso ya habían sido informados, "una docena de veces", sobre las actividades de la NSA y la autorización dada por él mismo.
