
En unas breves declaraciones a la prensa que le acompaña, tras la reunión con Blair, Bush ha afirmado que "nuestro mensaje a Israel es que tiene el derecho de defenderse, pero tiene que tener presentes las consecuencias" de sus actos. El primer ministro británico aseguró que "la única manera en que vamos a conseguir que esta situación se calme y logremos un alto el fuego es atajar las razones por las que ha surgido".
"La razón básica es que hay extremistas que quieren interrumpir el proceso que podría llevar a una solución de dos Estados, un Israel seguro y un Estado palestino independiente", explicó Blair. Según el primer ministro británico, "hay extremistas, apoyados por Irán y Siria, que quieren alterar la posición en el Líbano y crear allí una situación de tensión y hostilidades".
Ambos mandatarios aseguraron que, en sus trabajos de este domingo, el G8 trabajará duramente para lograr una posición "unificada y común" acerca de la situación en Oriente Medio. La situación en Oriente Medio dominará hoy los trabajos de los máximos mandatarios del G8, que buscan emitir una declaración de consenso.
Hasta el momento, Bush ha rechazado presionar a Israel para que cese sus bombardeos en el Líbano, con el argumento de que ese país tiene "derecho a defenderse". El G8 está formado por EEUU, Canadá, Rusia, Japón, Italia, Francia, Alemania y el Reino Unido.
