
(Libertad Digital) Para los disidentes y opositores cubanos Elizardo Sánchez, Oscar Espinosa Chepe, Oswaldo Payá y Vladimiro Roca, la "autoridad" del dictador Fidel Castro se mantendrá intacta a pesar de que su hermano Raúl asumiera el poder en la isla el pasado fin de semana. En declaraciones por separado, coinciden en señalar que la "línea dura" del régimen se fortalece con la incorporación de José Machado Ventura como "número dos".
Horas después de que Raúl Castro asumiera el cargo de presidente de Cuba, el disidente Elizardo Sánchez declaró que la autoridad del dictador Fidel Castro se mantendrá porque es "una voluntad continuista". Destacó que en los últimos días se ha demostrado que Fidel "es el elector".
Sánchez, presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), aseguró que "no veo cambios, sigue el totalitarismo" y por lo tanto, "no habrá reformas inmediatas que garanticen una transición a la democracia". Sin embargo, Oscar Espinosa Chepe, economista, periodista independiente y uno de los 75 disidentes condenados en 2003 y excarcelado por mala salud, opinó que aunque parece ser que la "mano dura" se ha impuesto, es necesario tener "un optimismo moderado".
Por su parte, el impulsor del "Proyecto Varela" y "Premio Sajarov de Derechos Humanos", Oswaldo Payá, opinó que "la sucesión de Fidel Castro no trae en si misma los cambios que el pueblo quiere y necesita". Añade que Cuba quiere "libertad, ejercicio pleno de sus derechos civiles, políticos, económicos y sociales, la reconciliación, la paz y el ejercicio de la soberanía".
Vladimiro Roca, dirigente de "Todos Unidos", afirmó que "el papel de Fidel está clarísimo, todo va a ser consultado con él, él vetará o aprobará". Por ello, destacó, Raúl dejó claro en su comparecencia que los principales temas que afectan a Cuba los deberá consultar con el dictador.
