L D (EFE) Unos 3.000 invitados acudieron a la toma de posesión de Johnson, entre ellos la primera dama estadounidense, Laura Bush, y la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice. La nueva gobernante, la primera jefe de Estado africana elegida en las urnas, prestó su juramento ante el presidente de la Corte Suprema, Henry Reed Cooper.
Liberia lucha por salir de la difícil situación en la que le sumieron 14 años de una guerra civil que dejó 250.000 muertos. Con una historia marcada por sucesivos golpes de Estado, el último de ellos dio pie a un largo conflicto (1989-2003) que provocó una grave crisis humanitaria y que mantiene al 80 por ciento de su población por debajo del umbral de la pobreza.
Liberia, un país que ha vivido una guerra civil de 14 años
La contienda estalló el 24 de diciembre de 1989, cuando el rebelde Frente Patriótico Nacional de Liberia (FPNL), liderado por Charles Taylor, protagonizó un intento fallido de derrocar al presidente Samuel Doe, asesinado en septiembre de 1990, por los hombres de Prince Johnson, líder de una facción escindida del FPNL. El conflicto, de marcado carácter tribal, enfrentó a las etnias giao y mano (FPNL) contra los krahn y mandingos del Movimiento Unido de Liberia (ULIMO) y se complicó con la división del FPNL en dos facciones y la entrada en el escenario bélico de otros rebeldes enfrentados entre sí.
Los esfuerzos de mediación de la ONU y la Comunidad Económica de Estados de Africa (CEDEAO), con su fuerza de interposición ECOMOG desplegada desde 1990, posibilitaron el acuerdo de paz de agosto de 1995 en Abuya (Nigeria), que hizo posible la formación de un gobierno provisional de transición dirigido por el escritor Wilton Sankawulo y que incluía a los líderes de las facciones enfrentadas.
La paz fue endeble y tras meses de nuevos enfrentamientos, en agosto de 1996 se firmaron un nuevo acuerdo que, entre otras cosas, acordó un calendario para el desarme que permitiera la celebración de elecciones y nombró a la antigua senadora Ruth Perry presidenta del Consejo de Estado de Liberia en sustitución de Wilton Sankawulo.
Las elecciones de julio de 1997 dieron la victoria a Charles Taylor (con un 75,32% de los votos), pero no supusieron el fin de una guerra civil que había causado ya más de 160.000 muertos. El 7 de mayo del 2001 entraron en vigor las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU por el apoyo militar otorgado por Taylor a los rebeldes del Frente Revolucionario Unificado (RUF) de Sierra Leona que incluían el embargo aéreo de armas y diamantes y la prohibición de salida del país a los gobernantes del país.
La contienda estalló el 24 de diciembre de 1989, cuando el rebelde Frente Patriótico Nacional de Liberia (FPNL), liderado por Charles Taylor, protagonizó un intento fallido de derrocar al presidente Samuel Doe, asesinado en septiembre de 1990, por los hombres de Prince Johnson, líder de una facción escindida del FPNL. El conflicto, de marcado carácter tribal, enfrentó a las etnias giao y mano (FPNL) contra los krahn y mandingos del Movimiento Unido de Liberia (ULIMO) y se complicó con la división del FPNL en dos facciones y la entrada en el escenario bélico de otros rebeldes enfrentados entre sí.
Los esfuerzos de mediación de la ONU y la Comunidad Económica de Estados de Africa (CEDEAO), con su fuerza de interposición ECOMOG desplegada desde 1990, posibilitaron el acuerdo de paz de agosto de 1995 en Abuya (Nigeria), que hizo posible la formación de un gobierno provisional de transición dirigido por el escritor Wilton Sankawulo y que incluía a los líderes de las facciones enfrentadas.
La paz fue endeble y tras meses de nuevos enfrentamientos, en agosto de 1996 se firmaron un nuevo acuerdo que, entre otras cosas, acordó un calendario para el desarme que permitiera la celebración de elecciones y nombró a la antigua senadora Ruth Perry presidenta del Consejo de Estado de Liberia en sustitución de Wilton Sankawulo.
Las elecciones de julio de 1997 dieron la victoria a Charles Taylor (con un 75,32% de los votos), pero no supusieron el fin de una guerra civil que había causado ya más de 160.000 muertos. El 7 de mayo del 2001 entraron en vigor las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU por el apoyo militar otorgado por Taylor a los rebeldes del Frente Revolucionario Unificado (RUF) de Sierra Leona que incluían el embargo aéreo de armas y diamantes y la prohibición de salida del país a los gobernantes del país.
La fuerza multinacional de la ONU y la firma de la paz
En junio y julio de 2003 hubo intentos de acercamiento, bajo la mediación de la CEDEAO, entre los rebeldes, que controlaban más del 60% del país, y el Gobierno, pero ninguno fructificó, principalmente porque los sublevados acusaban a Taylor de "criminal de guerra". El 1 de agosto, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el envío de la fuerza multinacional de paz a Liberia y al día siguiente, el presidente anunció que dejaría el poder y abandonaría el país el 11 de agosto, decisión que fue aprobada el día 7 por el Parlamento.
Las tropas de la CEDEAO se hicieron cargo del puerto de Monrovia tres días después de la salida del país de Taylor, que traspasó el poder al vicepresidente Moses Blah y se exilió en Nigeria. En junio había sido acusado por el Tribunal Especial para Sierra Leona de crímenes de guerra y contra la Humanidad. El armisticio definitivo se firmó el 18 de agosto de 2003 en Accra entre el Gobierno interino liberiano y los rebeldes, lo que permitió que en octubre Gyude Bryant asumiera la presidencia del país para presidir un gobierno de transición que ha gobernado hasta el nombramiento de la presidenta Johnson-Sirleaf.
En septiembre de 2003 el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el establecimiento de una fuerza (UNMIL) de 15.000 soldados en Liberia que sustituyó a la de la CEDEAO y en junio de 2004 se renovaron las sanciones económicas y de armamento impuestas tres años antes, por considerar aún frágil la paz en Liberia.
En junio y julio de 2003 hubo intentos de acercamiento, bajo la mediación de la CEDEAO, entre los rebeldes, que controlaban más del 60% del país, y el Gobierno, pero ninguno fructificó, principalmente porque los sublevados acusaban a Taylor de "criminal de guerra". El 1 de agosto, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el envío de la fuerza multinacional de paz a Liberia y al día siguiente, el presidente anunció que dejaría el poder y abandonaría el país el 11 de agosto, decisión que fue aprobada el día 7 por el Parlamento.
Las tropas de la CEDEAO se hicieron cargo del puerto de Monrovia tres días después de la salida del país de Taylor, que traspasó el poder al vicepresidente Moses Blah y se exilió en Nigeria. En junio había sido acusado por el Tribunal Especial para Sierra Leona de crímenes de guerra y contra la Humanidad. El armisticio definitivo se firmó el 18 de agosto de 2003 en Accra entre el Gobierno interino liberiano y los rebeldes, lo que permitió que en octubre Gyude Bryant asumiera la presidencia del país para presidir un gobierno de transición que ha gobernado hasta el nombramiento de la presidenta Johnson-Sirleaf.
En septiembre de 2003 el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el establecimiento de una fuerza (UNMIL) de 15.000 soldados en Liberia que sustituyó a la de la CEDEAO y en junio de 2004 se renovaron las sanciones económicas y de armamento impuestas tres años antes, por considerar aún frágil la paz en Liberia.
Johnson-Sirleaf se enfrentó en las elecciones al ex futbolista George Weah
El pasado 11 de octubre se celebró la ronda inicial de las primera elecciones generales desde el final de la guerra civil, en la que participó un 74,9 por ciento del electorado y hubo caos aislados de violencia. George Weah, con un 28,3%, fue el más votado por delante de Johnson-Sirleaf (19,8%).
Aunque se daba por segura la victoria del ex futbolista, fue la economista la que se llevó el triunfo en la segunda vuelta, con el 59,4% de los votos, y la que el 23 de noviembre de 2005 fue confirmada como la primera mujer en alcanzar la jefatura del Estado tanto Liberia como en Africa.
