L D (Agencias)
Los bombardeos volvieron a golpear este sábado el centro y la periferia sur de Bagdad, que despertó a primera hora de la madrugada con el estruendo de las explosiones. Al amanecer, el Ministerio de Información fue uno de los objetivos de la primera oleada de proyectiles, a la que sucedió otras dos.
Al menos un misil destrozó el último de los 11 pisos del Ministerio, en cuya azotea se encontraban las antenas para satélites, también dañadas. Además de la oficina del ministro, Mohamed Said Al Sahaf, en uno de los pisos superiores, el edificio también es sede de la agencia de prensa iraquí (Ina) y de la compañía pública de Internet.
El impacto del bombardeo fue tan violento que provocó daños en la primera planta, donde eran visibles los escapes de agua. En el centro de prensa, contiguo al Ministerio, los vidrios volaron en añicos y los alrededores se cubrieron de escombros.
Los bombardeos empezaron a las 7 de la mañana y una hora después continuaban de forma intermitente. A esa primera ofensiva le siguió otra iniciada a las 10h20, cuando se oyeron fuertes explosiones en los alrededores de la capital de Irak. El propio ministro Al Sahaf fue brevemente interrumpido por el ruido de las explosiones mientras daba una rueda de prensa. Casi tres horas más tarde, a la 1 del mediodía, las bombas seguían cayendo en la periferia y el centro de Bagdad.
El último intenso bombardeo registrado en Bagdad se concentró este viernes sobre un mercado en el barrio residencial popular de Choola, habitado por cerca de 750.000 personas, donde al menos de 55 civiles perdieron la vida y otros 50 resultaron heridos graves.
Al menos un misil destrozó el último de los 11 pisos del Ministerio, en cuya azotea se encontraban las antenas para satélites, también dañadas. Además de la oficina del ministro, Mohamed Said Al Sahaf, en uno de los pisos superiores, el edificio también es sede de la agencia de prensa iraquí (Ina) y de la compañía pública de Internet.
El impacto del bombardeo fue tan violento que provocó daños en la primera planta, donde eran visibles los escapes de agua. En el centro de prensa, contiguo al Ministerio, los vidrios volaron en añicos y los alrededores se cubrieron de escombros.
Los bombardeos empezaron a las 7 de la mañana y una hora después continuaban de forma intermitente. A esa primera ofensiva le siguió otra iniciada a las 10h20, cuando se oyeron fuertes explosiones en los alrededores de la capital de Irak. El propio ministro Al Sahaf fue brevemente interrumpido por el ruido de las explosiones mientras daba una rueda de prensa. Casi tres horas más tarde, a la 1 del mediodía, las bombas seguían cayendo en la periferia y el centro de Bagdad.
El último intenso bombardeo registrado en Bagdad se concentró este viernes sobre un mercado en el barrio residencial popular de Choola, habitado por cerca de 750.000 personas, donde al menos de 55 civiles perdieron la vida y otros 50 resultaron heridos graves.
