
LD (EFE) En un mitin celebrado en una escuela a la que donó un ordenador y varias camisetas, el candidato del Partido Renovador Institucional Acción Nacional (PRIAN), Álvaro Noboa, dijo que "quiero que el Ecuador no caiga en manos de Correa, quien es sólo un títere de Chávez y Fidel Castro". Añadió que "no queremos intervención extranjera, no vamos a permitir que este (país) sea una colonia del imperialismo de Chávez y de Fidel Castro".
Un día después de la polémica que provocó unas declaraciones del presidente venezolano Hugo Chávez que calificó a Noboa de "un explotador" del trabajo infantil en sus haciendas bananeras, el magnate bananero adelantó que si gana las elecciones no se alineará con ningún bloque político del continente, aunque frecuentemente ha expresado su interés por estrechar las relaciones con EEUU. Agregó que "no tenemos que rendirle cuentas a ningún país del mundo".
Las declaraciones de Chávez causaron malestar en el Gobierno de Ecuador, que el miércoles comunicó al embajador de Venezuela en Quito, Oscar Navas, su "insatisfacción" sobre la observación "inadmisible" del gobernante venezolano acerca de un asunto interno que concierne de forma exclusiva a los ecuatorianos. Noboa también acusó a Correa de recibir "dinero de las FARC" aunque no ha presentado pruebas de sus acusaciones.
Por su parte y en recorridos por las provincias de Azuay y Loja, en el sur andino de Ecuador, Correa ha calificado a Noboa de "oligarca miserable" y ha asegurado que las acusaciones del magnate bananero forman parte de una "campaña sucia" en su contra. Incluso denunció que la compañía de avionetas que usaba para desplazarse por el país fue comprada por su adversario, lo que le ha causado serios problemas.
