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¿Quién paga una "nueva OEA" sin EEUU y Canadá?

Aparte de la nueva bronca entre Hugo Chávez y Álvaro Uribe, la Cumbre del Grupo de Río dejó la idea de los países latinoamericanos para formar un nuevo organismo que excluya a EEUU y Canadá. Sin embargo, ambos países son los que más aportan a la OEA. ¿Quién pagará esta idea? ¿Quién se opone?

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Foto de familia de la pasada reunión del Grupo de Río. | EFE
Existen dos temas -entre otros muchos- encima de la mesa de los países del continente: la elección del secretario general de la OEA y la creación de un nuevo organismo que llevará como nombre el de Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. En este último asunto, algunas voces se interrogan sobre la real necesidad de nuevos gastos mientras ven claramente detrás de la idea al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y su bloque bolivariano.

El primer caso parece más o menos claro ya que José Miguel Insulza parece haber logrado los apoyos suficientes para optar a una reelección. Sin embargo, algunos países no se han pronunciado al respecto y dejan para el último momento su decisión. Ni siquiera sus recientes amigos del ALBA han señalado sus preferencias pero no se prevé que alguno de ellos presente candidato alternativo.

Después del editorial del diario The Washington Post de hace algunos días -que generó una auténtica pataleta del actual secretario general de la OEA, los rumores apuntaron que EEUU presentaría como candidato a Óscar Arias, presidente saliente de Costa Rica y muy activo para resolver la crisis de Honduras. Sin embargo, el propio interesado se desmarcó de dichas informaciones.

Otro país que parece estar en contra de la posible continuidad de Insulza es Perú. El canciller peruano apuntó que "quisiera tener la ilusión que haya un nuevo candidato y todos podamos optar y no solamente aceptar como hecho consumado que a nadie más le interesa ser secretario". En la emisora Radio Programas del Perú, José Antonio García Belaunde dijo que "una elección con candidato único me genera una gran desazón" y agregó que "no es culpa de Insulza, pero creo que eso nos está diciendo algo. Por el bien de la institución debería haber un segundo candidato".

Pese a eso, defendió la vigencia de la OEA aunque matizó que "pretender que sea una especie de guardián de la democracia en América o cosas por el estilo, eso sí ya es más difícil, pero sí es necesario tener un foro permanente porque los intereses de EEUU y América Latina son complejos, distintos, a veces tensos y es bueno tener un foro de diálogo".

Nuevo organismo, ¿con qué dinero?


Uno de los principales objetivos de la Cumbre de Río en Playa del Carmen (México) -además de aquellos párrafos de la declaración final que suelen pasar al olvido- era la idea de crear un nuevo organismo paralelo de los países latinoamericanos y del Caribe, dejando fuera a EEUU y Canadá.

La primera impresión es que casi todos los países estaban de acuerdo pero una vez más, Perú parece haber dado la nota discordante. Un indicio de esto último es la ausencia de Alan García de la reunión. Muchos medios de comunicación apuntaron a la posible oposición de su Gobierno para crear un nuevo grupo de trabajo.

Entre los grandes interrogantes está la manera en que este nuevo organismo, que se creará en 2011 y cuya firma se realizará -coincidentemente o no- en Venezuela, se financiará sobre todo porque los que más aportan a la OEA son justamente EEUU y Canadá mientras que los demás países -les siguen en cantidad de dinero Brasil y México- acumulan enormes retrasos en sus pagos anuales. ¿Quién va a sumir el pago de este nuevo grupo? Venezuela y Chávez ya no están en la capacidad de repartir mucho dinero por el continente como ha hecho en los últimos años, mientras está por verse si países como Chile o Brasil están dispuestos a asumir grandes responsabilidades económicas por ser de los que mejor están en la región.

La gran pregunta de este paso de los países latinoamericanos es que si representa el principio del fin de la OEA. El 26 de enero de este mismo año, el senador republicano Richard G. Lugar, publicó un informe llamado "Multilateralism in the Americas: Let's Start by Fixing the OAS" (multilateralismo en las Américas: Empecemos por recomponer la OEA) y que envió al Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EEUU. En él, pone en duda el trabajo de Insulza al frente del organismo y pone como ejemplo su interés por protestar por lo ocurrido en Honduras a mediados de 2009 sin analizar las razones por las que Manuel Zelaya fue apartado del poder.

El conocido periodista argentino Andrés Oppenheimer contó en un reciente artículo en el Nuevo Herald algunas de las preguntas que le hizo a Insulza en una entrevista. Su conclusión es que "preferiría un líder más pro activo en la OEA, como el presidente saliente de Costa Rica y ganador del premio Nobel Oscar Arias" pero que "considerando que Insulza probablemente ya tiene los votos necesarios para ser reelecto, los países democráticos deberían tomarle la palabra y pedirle que se comprometa formalmente a fortalecer los convenios de derechos humanos y democracia de la OEA".

La idea general es que la OEA ya no funciona en ningún sentido
, ni siquiera para defender con eficiencia los intereses de presidentes como Hugo Chávez, Evo Morales o Rafael Correa, a juzgar por su rotundo fracaso en Honduras. Para el venezolano, el peso que tiene EEUU es demasiado fuerte para que él logre consensos pese a que poco a poco ha ido perdiendo apoyos a nivel continental y su influencia parece ir desinflándose. Probablemente, de ahí nace su idea de construir otro organismo, a imagen y semejanza de la OEA, pero sin EEUU y Canadá.

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