
L D (EFE) En el transcurso de una ceremonia castrense, celebrada en el patio del Ministerio de Defensa, José Antonio Alonso pronunció un discurso dedicado, en sus primeras palabras, a elogiar a José Bono, de quien dijo que ha servido a España y a sus ciudadanos "con honor, con honestidad y con eficacia, y todos, y yo el primero, debemos de estarle agradecido por ello".
Alonso manifestó que seguirá "empeñado con toda la determinación" en la tarea de modernizar y racionalizar las Fuerzas Armadas, un proceso emprendido por José Bono, y dijo que las capacidades del Ejército, "ya extremadamente eficaces", van a continuar mejorando con una legislación y una política de defensa "que prosiga la tarea de conquistar el futuro". El nuevo ministro aludió en su discurso a que España debe respaldar la legalidad internacional representada por la ONU y apoyar un multilateralismo "renovado y eficaz", en el que las Fuerzas Armadas "muestren cada día mayor compromiso".
Afirmó que su compromiso con la Unión Europea será prioritario y avanzó que respaldará aquellas acciones dirigidas a intensificar la estrategia europea de seguridad y a impulsar una "auténtica política europea de seguridad". Esta obligación, según dejó claro, es compatible y "debe verse reforzada" con el fortalecimiento de la presencia de España en la OTAN.
Entre los asistentes a la toma de posesión, se encontraban, además de la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, el ya ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba; los titulares de Sanidad, Elena Salgado, y de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, y el fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido.
La cúpula militar estuvo representada por el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general Félix Sanz Roldán, y los tres jefes de Estado Mayor de Tierra, Aire y Armada, generales José Antonio García González, Francisco José García de la Vega y Sebastián Zaragoza, respectivamente. El responsable del CNI, Alberto Saiz, el director general de la Guardia Civil, Carlos Gómez Arruche y el director de la Policía, Víctor Hidalgo también asistieron al relevo en Defensa.
Alonso manifestó que seguirá "empeñado con toda la determinación" en la tarea de modernizar y racionalizar las Fuerzas Armadas, un proceso emprendido por José Bono, y dijo que las capacidades del Ejército, "ya extremadamente eficaces", van a continuar mejorando con una legislación y una política de defensa "que prosiga la tarea de conquistar el futuro". El nuevo ministro aludió en su discurso a que España debe respaldar la legalidad internacional representada por la ONU y apoyar un multilateralismo "renovado y eficaz", en el que las Fuerzas Armadas "muestren cada día mayor compromiso".
Afirmó que su compromiso con la Unión Europea será prioritario y avanzó que respaldará aquellas acciones dirigidas a intensificar la estrategia europea de seguridad y a impulsar una "auténtica política europea de seguridad". Esta obligación, según dejó claro, es compatible y "debe verse reforzada" con el fortalecimiento de la presencia de España en la OTAN.
Entre los asistentes a la toma de posesión, se encontraban, además de la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, el ya ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba; los titulares de Sanidad, Elena Salgado, y de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, y el fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido.
La cúpula militar estuvo representada por el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general Félix Sanz Roldán, y los tres jefes de Estado Mayor de Tierra, Aire y Armada, generales José Antonio García González, Francisco José García de la Vega y Sebastián Zaragoza, respectivamente. El responsable del CNI, Alberto Saiz, el director general de la Guardia Civil, Carlos Gómez Arruche y el director de la Policía, Víctor Hidalgo también asistieron al relevo en Defensa.
