L D (EFE)
El portavoz parlamentario del PSOE, Jesús Caldera, afirma que el diálogo institucional es necesario, si bien afirmó que no hay nada previsto respecto a una posible reunión entre el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, y el lehendakari, Juan José Ibarretxe. Este diálogo, precisó, también lo debe practicar el jefe del Ejecutivo, José María Aznar, quien debería reunirse, a su juicio, con todos los presidentes autonómicos, "aunque sea para decirles con claridad lo que rechaza".
En este sentido, también destacó la necesidad de diálogo entre las fuerzas políticas democráticas y subrayó que su partido lo fomenta en el ámbito parlamentario como demuestra la posición común que logró forjar con todos, salvo el PP, en oposición a la guerra. No obstante, tampoco cree que esa coincidencia y "relación cordial" con IU vaya a ir "más allá" ante el próximo escenario electoral. Al respecto, se mostró convencido de que los comicios de 2004 estarán "muy abiertos" y confió en las posibilidades de éxito del proyecto socialista para dar respuesta a problemas de los ciudadanos.
También en referencia a los comicios, Caldera advirtió de que su partido no va a aceptar "la imposición de un criterio de política autonómica del PP que no compartimos", aunque no obstante reiteró que su partido está abierto al diálogo con el PP para oponerse a los planes soberanistas del lehendakari Ibarretxe. En este contexto, se refirió al documento que plasma el modelo de Estado del PSOE y, tras explicar que éste parte de un proyecto común de España reconociendo su diversidad y su pluralidad, alertó que "el concepto que exhibe el PP por intereses electorales está "provocando graves tensiones y favoreciendo los enfrentamientos".
Explicó que en el proyecto común en el que cree el PSOE se fundamenta en la aportación de todos y en la mayor comodidad de todos, con el único límite de "la Constitución, la solidaridad y la cohesión territorial". Caldera defendió en ese sentido las propuestas de Pascual Maragall que, aunque reconoció que son "de máximos", subrayó que se encuentran dentro de la Constitución y dijo que en su momento se debatirán por si hay algún aspecto que pueda alejarse de los principios de solidaridad y de cohesión territorial.
"Si hay que reformar algún Estatuto de Autonomía dentro de la Constitución vamos a apoyarlo", dijo el dirigente socialista, quien subrayó que esas reformas deben hacerse para "una mejor integración, para unir mejor, no para dividir". Contrapuso esa idea de España con la "política rastrera" del PP, que sólo busca conseguir votos y que, en concreto, descalifica las propuestas de Maragall, que están dentro de la Constitución, mientras que apoya a CiU, cuyos planteamientos de reforma estatutaria "bordean" la Carta Magna.
En cuanto a cómo pueden ser las relaciones con los nacionalistas en el caso de que el PSOE tenga que formar Gobierno tras las próximas elecciones generales, el dirigente socialista señaló que "aspira a obtener la mayoría suficiente como para poder gobernar en solitario".
En este sentido, también destacó la necesidad de diálogo entre las fuerzas políticas democráticas y subrayó que su partido lo fomenta en el ámbito parlamentario como demuestra la posición común que logró forjar con todos, salvo el PP, en oposición a la guerra. No obstante, tampoco cree que esa coincidencia y "relación cordial" con IU vaya a ir "más allá" ante el próximo escenario electoral. Al respecto, se mostró convencido de que los comicios de 2004 estarán "muy abiertos" y confió en las posibilidades de éxito del proyecto socialista para dar respuesta a problemas de los ciudadanos.
También en referencia a los comicios, Caldera advirtió de que su partido no va a aceptar "la imposición de un criterio de política autonómica del PP que no compartimos", aunque no obstante reiteró que su partido está abierto al diálogo con el PP para oponerse a los planes soberanistas del lehendakari Ibarretxe. En este contexto, se refirió al documento que plasma el modelo de Estado del PSOE y, tras explicar que éste parte de un proyecto común de España reconociendo su diversidad y su pluralidad, alertó que "el concepto que exhibe el PP por intereses electorales está "provocando graves tensiones y favoreciendo los enfrentamientos".
Explicó que en el proyecto común en el que cree el PSOE se fundamenta en la aportación de todos y en la mayor comodidad de todos, con el único límite de "la Constitución, la solidaridad y la cohesión territorial". Caldera defendió en ese sentido las propuestas de Pascual Maragall que, aunque reconoció que son "de máximos", subrayó que se encuentran dentro de la Constitución y dijo que en su momento se debatirán por si hay algún aspecto que pueda alejarse de los principios de solidaridad y de cohesión territorial.
"Si hay que reformar algún Estatuto de Autonomía dentro de la Constitución vamos a apoyarlo", dijo el dirigente socialista, quien subrayó que esas reformas deben hacerse para "una mejor integración, para unir mejor, no para dividir". Contrapuso esa idea de España con la "política rastrera" del PP, que sólo busca conseguir votos y que, en concreto, descalifica las propuestas de Maragall, que están dentro de la Constitución, mientras que apoya a CiU, cuyos planteamientos de reforma estatutaria "bordean" la Carta Magna.
En cuanto a cómo pueden ser las relaciones con los nacionalistas en el caso de que el PSOE tenga que formar Gobierno tras las próximas elecciones generales, el dirigente socialista señaló que "aspira a obtener la mayoría suficiente como para poder gobernar en solitario".
