L D (Europa Press) El máximo responsable de dar los cursillos de formación a los terroristas, aleccionándoles en la confección de explosivos, el manejo de armas o la adopción de medidas de seguridad, sería Francisco Javier López Peña, alias "Thierry", un veterano terrorista que desempeña puestos de responsabilidad en la banda desde hace una década. En el organigrama confeccionado en mayo de 1997 ya aparecía encuadrado como responsable de los zulos de la organización terrorista.
El actual número uno de los grupos, Garikoitz Aspiazu, "Txeroki", lo habría reclutado para integrar una estructura "blindada" que cuenta con sus propios subgrupos y una cantera de unos treinta terroristas no fichados por las Fuerzas de Seguridad, la mayoría jóvenes procedentes, al igual que su máximo jefe, del terrorismo callejero. Aspiazu ha encomendado a "Thierry" la jefatura de la instrucción aprovechando los conocimientos adquiridos por éste durante su larga trayectoria como terrorista.
López Peña visitó a Iker Aguirre en al menos cuatro ocasiones en doce meses, desde marzo de 2004 hasta el mismo mes de 2005. En esas visitas, "Thierry" instruyó al etarra en la confección de explosivos, le enseñó a disparar y a adoptar medidas de seguridad para evitar ser detenido en Francia o cuando diese el paso a España, como finalmente ocurrió el pasado jueves a bordo de un tren procedente de Perpignan que se dirigía a la estación de Sans, en Barcelona.
En las reuniones, Aguirre tomaba notas que decidió llevar consigo en su viaje a la Comunidad Valenciana. Eran varios folios en euskera con las instrucciones de López Peña, que guardó en uno de sus zapatos. Esos conocimientos los iba a poner en práctica mientras estaba en Valencia recopilando datos del puerto y de la Copa América y, después, en la provincia de Alicante, donde recogería información sobre establecimientos turísticos contra los que atentar por los métodos del coche o la mochila-bomba.
Acoger a los terroristas callejeros
Las declaraciones de Aguirre han permitido también ubicar a otros tres etarras, esta vez dentro de la estructura que se dedica a acoger a los nuevos terroristas. Estos etarras reciben a los jóvenes terroristas callejeros que deciden pasar a la clandestinidad en Francia, los alojan y los trasladan de una vivienda a otra. Es el caso de Pedro María Álvarez Saleta, "Jon", que recogió a Aguirre, según la declaración de éste, después de que lo introdujera en Francia un amigo, Aner Gómez Aguirre, actualmente encarcelado en el país vecino.
"Jon" dejó a Iker Aguirre en la casa que ocuparía durante un año y donde recibía las visitas de López Peña. En marzo de 2005, Iurgi Mendinueta Mintegui, "Aitor", quien según las fuentes consultadas por Europa Press, no está fichado por las Fuerzas de Seguridad, perteneciente también a la estructura de acogida, que lo volvió a trasladar a otra casa, en la que permaneció nueve meses.
Los últimos dos traslados de Aguirre antes de entrar en España los realizó Aitzol Iriondo Yarza, "Asier". Este es otro "viejo conocido" de los Servicios de Información, que le identifican antiguo miembro del "grupo K-Zelatun", que facilitaba información sobre objetivos al "grupo Donosti" que integraba junto a Ohiane Bakedano, detenida en octubre de 2002.
"Asier" condujo a Aguirre en enero de 2007 hasta una vivienda donde convivió veinte días con un tipo al que llamaba "Gordo" y que en realidad era otro huido de la Justicia como él, Asier Eceiza, identificado como posible autor de dos atentados contra sendos hoteles, de Benidorm y Alicante, en julio de 2003.
Eceiza ya había pasado por prisión después de que en 1996, la Policía desarticulara el grupo de terroristas callejeros que integraba y al que adjudicaba la autoría de más de 20 actos de violencia callejera en Guipúzcoa. Además, la Policía cree que recopiló información para el posterior asesinato del edil socialista de Orio, Juan Priede, asesinado por ETA en marzo de 2002.
El último viaje que Aguirre hizo con "Asier" le llevó hasta "Txeroki", quien le entregó 3.000 euros, documentación falsa, una tarjeta de débito y otra sanitaria, ordenándole que se desplazara a España y fijándole los objetivos.
