Menú

Hacer negocios en la ex Unión Soviética

Hacer negocios en las zonas que antes formaban parte de la antigua Unión Soviética es peligroso. Ahora ya lo sabemos todo el mundo. Hasta el momento, los empresarios españoles que se atrevían a penetran en el mercado postsoviético salían sanos y salvos, aunque sin dinero: arruinados por mafias locales. La compensación era un montón de historias de horror para contar en las tertulias con amigos y novias. El último secuestro ha cambiado la cosa. Ya no es el dinero, sino las propias vidas las que están en peligro.

¿Quién tiene la culpa de todo esto? En parte, nosotros mismos, ingénuos y eufóricos con la caída del comunismo. Con todo nuestro entusiasmo nos hemos lanzado a conquistar los nuevos mercados. No hemos visto que, tras el antiguo régimen perverso, surgieron otros, quizá peores. De las ruinas de la economía centralizada nació la criminalizada. En ésta, impera la ley de la jungla. Y los extranjeros que se meten en esta telaraña criminal deben admitir sus reglas y sus peligros mortales.

Las grandes agencias de información nos envían desde la antigua URSS todo tipo de noticias, pero nunca se les ocurre decir que allí los empresarios son cada día objeto de secuestros y asesinatos en las eternas luchas entre las mafias por el poder económico.

Lo mejor es no acercarse a este safari. Por eso algunos gobiernos recomiendan a sus ciudadanos, empresarios y turistas no viajar a las zonas peligrosas. Así, por lo menos, se quitan una parte de la responsabilidad en las posibles trágicas consecuencias. Otra opción es dedicar una parte del presupuesto del Estado a pagar rescates a todo tipo de secuestradores. En el caso de la antigua Unión Soviética habrá que pagar con los carísimos dólares, ya que no se admiten las pesetas. Los chechenos, por ejemplo, suelen pedir varios millones por cabeza y nunca sueltan a nadie de forma gratuita.

Servicios

  • Radarbot
  • Curso
  • Inversión
  • Securitas
  • Buena Vida
  • Reloj