Menú

Equipo completo, victoria de todos

Con la confirmación de John Ashcroft como secretario de Justicia, el presidente George Bush tiene su gabinete completo después de haber superado los escollos que el Partido Demócrata puso en el camino de Ashcroft, a quien acusaron de racismo primero y fanatismo después. En cambio, no pudieron impedir el voto favorable en bloque de todos los republicanos y la deserción de ocho demócratas que hizo innecesaria la intervención del vicepresidente Dick Cheney quien, en calidad de también presidente del Senado, está dispuesto a votar para romper el empate cuando haga falta.

Tener el equipo a punto tan solo 12 días después de jurar el cargo y después de una etapa de transición abreviada por la disputa post electoral es toda una victoria para Bush, pero los demócratas encuentran un consuelo en los números: su líder senatorial Tom Daschle quería a toda costa conseguir 41 votos demócratas contra Ashcroft, la cifra necesaria para bloquear la votación por el procedimiento conocido como "filibuster", pero obtuvo 42. Políticamente no era viable bloquear el voto, algo que jamás ha ocurrido para un cargo ministerial, pero ha servido para demostrar la capacidad organizativa de la oposición y, posiblemente, para advertir a Bush de que no podrá colocar en las vacantes que puedan darse en el Supremo a un magistrado muy conservador.

Pero las cifras también han sido buenas para Bush, toda vez que en sus filas no hubo desertores mientras que 8 demócratas se pasaron a su bando. Por otra parte, varios medios informativos han señalado los motivos por los cuales tantos demócratas cerraron filas tras sus líderes: los profundos bolsillos de las organizaciones homosexuales y feministas pro-aborto, cuyas ayudas contribuyen decisivamente a financiar las campañas electorales. Un ejemplo es el senador de Nueva Jersey Torricelli, quien dejó de cantar sus alabanzas a Ashcroft después de recibir la llamada de una donante tan generosa con su campaña como con la coalición homosexual-feminista.

Bush y Ashcroft no pierden el tiempo y este mismo jueves se organizó la toma de posesión. En una mezcla de ironía y simbolismo, el hombre acusado de racismo por oponerse a la confirmación de un magistrado negro escogió a Clarence Thomas, el único juez negro del Supremo, para que le tomara el juramento.

En Portada

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj