Menú

Como que no

En la jerga adolescente se empieza a oír esta expresión deliberadamente barroca: “como que no”. Es equivalente a decir simplemente que “no” a alguna solicitud. Vista así, la expresión es innecesaria. Lo curioso es que introduce esa especie de mango del “como que”. La raigambre me parece a mí que es catalana, pero no se trata de un simple catalanismo en el castellano, como hay tantos. El “como que no” añade un punto de capricho a la negación. La jerga juvenil está llena de palabras y expresiones para indicar el sentimiento de agrado-desagrado, gusto-disgusto. No basta con decir “sí o no, como Cristo nos enseña”, según el insuperable consejo del Catecismo. A un adolescente puede gustarle o disgustarle el alcohol o los porros, un deporte arriesgado o una determinada música. En esos casos el rechazo se viste de sutiles recovecos si, en lugar del “no”, se contesta “como que no” a la solicitud correspondiente.

Si nos salimos de la jerga adolescente, el uso del “como que no” resulta empalagoso, innecesario y, en definitiva, cursi. He ahí una razón para sospechar que la expresión va camino de ser aceptada por un público más amplio.

Servicios

  • Radarbot
  • Curso
  • Inversión
  • Securitas
  • Buena Vida