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Rubén Osuna

¿Por el buen camino?

Sin duda este ha sido, en el poco tiempo que llevan, uno de los gobiernos más destructivos y menos productivos que ha conocido nuestro país en mucho tiempo

Las posibilidades de resolver sin daño el tremendo problema que plantea el proyecto de Estatuto catalán son escasas. En los últimos días el PSOE lanza llamadas de auxilio al PP, que Rajoy parece tomar en serio. Pero el PP no puede votar a favor de un texto con modificaciones mínimas, e insistirá en un rechazo en bloque del texto, abigarrado y todo él profundamente “anticonstitucional”, como ha señalado Jiménez de Parga. El PSOE no puede revisar el texto aunque quiera, pues no tiene escaños suficientes para decidir nada. Lo que sí tiene son aliados en el Congreso que le sostienen en el poder, entre los cuales se encuentra ERC.
 
Las opciones del PSOE son por tanto dos: pactar con el PP una revisión muy profunda o el rechazo de un texto del que el PSC, dueña de buena parte de los escaños en el Congreso del PSOE, y el propio Zapatero, son proponentes; o bien pactar con sus socios nacionalistas un puñado de cambios estéticos menores (la tesis del “no hay vuelta atrás”). Si el PSOE intenta esta segunda posibilidad, siguiendo una vez más las instrucciones de PRISA, que está claramente implicada en el asalto, podría haber gente en el partido que se plantara y provocara una fracción interna de gran alcance, aunque sólo sea por dignidad personal. Vaya por delante que tengo mis dudas sobre el particular.
 
El texto presentado por Maragall y Zapatero es tan radical y agresivo que no hay lugar para puntos intermedios, y tratar de engañar a los demás o de engañarse a sí mismos no servirá de nada. No hay terceras vías. O se rechaza en su totalidad o nos instalamos en una gravísima crisis constitucional. ¿Cómo podría votar el PP a favor de un texto que contenga un solo artículo expresamente anticonstitucional? A pesar de lo obvio que resulta, no paran los cantos de sirena que llaman a la negociación, al consenso y al acuerdo. ¿Qué hay detrás de todo esto?
 
El PP debe tener cuidado de explicarse bien y no cooperar en los intentos de manipular a la opinión pública de algunos miembros nerviosos del PSOE, que tratan de salvar la situación de la manera más barata posible (para ellos), lo que pasa por implicar en la villanía a cuantos más mejor. Pero no hay lugar para una negociación multilateral que acabe en un gran consenso. No se puede negociar la legalidad constitucional, toda o parte de ella, que es lo que en el fondo están proponiendo. Algunos porque en el fondo desean un cambio de régimen, hacia algo desconocido (o al menos no confesado), y otros simplemente porque, dadas las circunstancias, necesitan cómplices para distribuir la responsabilidad de esta monstruosidad. El PP no puede entrar a ese trapo. Si el PSOE quiere llevar su órdago hasta el final (y lo han incubado ellos), que lo hagan y asuman su responsabilidad ante la Historia.
 
Sin duda este ha sido, en el poco tiempo que llevan, uno de los gobiernos más destructivos y menos productivos que ha conocido nuestro país en mucho tiempo. Han convertido en virutas todo lo que han tocado, hiriendo además de gravedad el sistema constitucional, sin alternativa viable, empujándonos a todos al borde de un precipicio. El PSOE, una vez más, se ha superado a sí mismo (y mira que lo tenían difícil, porque acarrean una historia trufada de barbaridades). Sólo la inercia de unos excelentes años de crecimiento económico mantiene el tinglado en pie. No veo cómo vamos a salir de estas indemnes, y más si anda el PSOE de por medio. Ya veremos a cuánto acaba saliendo la broma, que pagarán nuestros hijos.

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