Mi madre se empeñó en que me vacunara contra la gripe hacia 1985 poco más o menos. Yo ya tenía tres hijos pero mi madre seguía viendo en mí el inútil que siempre he sido. Pues bien, con anterioridad a tal fecha pillaba con absoluta regularidad dos gripes al año. Resultado: en cada ocasión cinco días semi inconsciente y bastante perjudicado con fiebres de 39,5º y dolores hasta en el apellido.
Desde que mi madre, semper fidelis, decidió que debía seguir protegiéndome de mi propia incuria, no he vuelto a padecer ninguna.
Espero que hayan comprendido ustedes porqué jamás me caeran mal los catalanes.
En Granada -creo que en toda Andalucía- se nos está vacunando (a las personas con problemas vasculares y otros) con la de la gripe común y con la del pneumococo. Imagino que es para prevenir problemas respiratorios en caso de contraer la gripe A. ¿Qué opina de esto el Dr. de la Morena? Un saludo y, gracias.