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El segundo error, es no atender las ansias de Justicia de las víctimas directas de esa banda de asesinos, ni la de los que no somos directamente víctimas, pero queremos el triunfo y cumplimiento de las Leyes sobre cualquier consideración e interés de los que se dedican a la política y pretenden conquistar su propia seguridad con benevolencias y concesiones. Sencillamente, queremos que se cumpla la Ley.
En España, el pueblo llano, ha sufrido por el terrorismo, más muertos que nadie y tiene bien ganado el derecho a exigir Justicia, aunque esta legítima y justa reivindicación conlleve retardar el verdadero final de la banda ETA y enterrar a más personas asesinadas por sus cobardes matones. En definitiva, queremos que los crímenes de la banda etarra no queden impunes, que TODOS los terroristas sean juzgados y los hallados culpables condenados y en prisión, porque eso no es solamente el verdadero triunfo de la Justicia, del Estado y del Pueblo, sino que es también, lo mínimo que debemos hacer por las víctimas.
Por último, Sr. Rajoy, una pregunta:
¿Cuál es para usted, el delito más grave entre todos estos: Traficar o vender drogas, asaltar y robar en farmacias, supermercados, bancos o joyerías; matar a sangre fría a una persona de un tiro en la nuca o detonando una bomba junto a ella?
Si Vd. considera, como yo y como cualquier persona sensata que son más graves los delitos terroristas… ¿Por qué a los condenados de estos delitos se les quiere conceder favores penitenciarios y a los otros delincuentes no?
Si persiste en su deriva, no le entenderé Sr. Rajoy, y por supuesto, mientras usted esté de presidente, no volveré a votar al PP.
Un español de a pié, votante del Partido Popular.
Estoy convencido de que unos de los más importantes motivos que han llevado a España, de la mano -como siempre-, del ultimo gobierno socialista a la situación económica de bancarrota que padecemos, es el alto coste efectuado para comprar silencios, primeras páginas, editoriales, artículos panegíricos y de camuflaje, recompensas secretas y ocultamientos a todos los niveles que tuvieron que afrontar durante sus etapas de gobierno. Esto, sin contar las recompensas, las dádivas a organizaciones afectas a la causa socialista y a otras anónimas y ocultas facciones.
Sustentar y defender a ultranza la gran mentira sobre la autoría del 11-M les costó muy caro a los socialistas, muy caro y a costa de los contribuyentes, pues el dinero salió de los Presupuestos Generales del Estado.
Se vieron obligados a desembolsar enormes cantidades de dinero para que los periódicos, televisiones y radios, colaboradores por intereses, durante su tiempo en el gobierno (¡imaginemos el coste!) fabricaran a medida de los jerifaltes del PSOE, la dignidad y grandeza de las que carecían; no había punto ni coma mejor puestos que los que se dedicaban a adular al gran Zapatero, el que nunca se equivoca, el de la paz de los humanos, el que predicaba por el mundo que la tierra era del viento, el justiciero que nos traería un bienestar económico definitivo…
¡La de esfuerzos de imaginación que hicieron los redactores de turno, para trocar al desmanotado Zapatero en un multiforme Visnú!
Los periódicos, televisiones y emisoras de radio, encantadísimos con aquélla electrolítica misión de constante lavado y bruñido de imagen del partido político y de sus jefes en el poder de la Nación discutida y discutible, que les permitían ejercer en las mejores condiciones contributivas y proporcionar dividendos a sus socios, unos y otros tan satisfechos, que modificaron su prosaico y cotidiano trabajo en feliz inercia sacrosanta, ejerciéndola con tal fanatismo que los que escribían mentiras creían que contaban verdades. ¡Quién te ha visto y quién te ve! o ¡Cuánto manda la pasta!
Los socialistas, siempre generosos y espléndidos con el dinero de todos, menos con el suyo.
SI. Ganaron aquéllas elecciones con la tragedia provocada en los trenes y la campaña relámpago de acusaciones al gobierno en funciones que escenificaron los días 11, 12 y 13 de Marzo del 2004, PERO esa rauda y precisa campaña, estuvo basada en mentiras y calumnias apoyadas con las pruebas falsas añadidas para apuntalar la falsedad, siendo suficientes para engañar a los de a pié, que solemos ser los más numerosos.
Ante la mala experiencia y pérdida de explosivos de la banda ETA por acumular gran cantidad de estos en la furgoneta que detuvo la Guardia Civil en Cañaveras, los etarras que necesitaban atentar a toda costa para influir en las elecciones del 2004, proyectaron y ejecutaron un plan “B” o segunda versión de atentado con explosivos, que sustituyera a la fallida acción y que se fundamentaría en la diseminación o siembra de varias bombas en los trenes, que por su profusión y emplazamientos diferentes, aseguraba la ansiada explosión de al menos, una de ellas.
La dificultad de resolución de este procedimiento tan “artesano” aumentaba, porque para distribuir las cargas explosivas era necesario mucho más personal que con una gran carga concentrada en un vehículo, ya que al estar motorizada bastaba con el conductor; pero este inconveniente se resolvía contratando a los camellos de la droga del amigo Jamal Ahmidan, expertos en la distribución callejera de droga, que conocían palmo a palmo los barrios de Madrid y el trayecto y uso de los trenes, pero sobre todo, eran unos linces para burlar a la policía.
Con la colaboración mercenaria de la pandilla de marroquíes, ETA se garantizaba, por una parte, un reparto rápido de las bolsas o mochilas cargadas de explosivos y cordón detonante cebados por un detonador que haría explotar la carga mediante una o dos pilas de petaca que alimentaban un pequeño receptor que recogería el impulso que emitiría un mando a distancia similar al que llevaba Asier Eceiza Ayerra; por la otra, en el caso de que algún “repartidor” fuera descubierto y detenido, se reforzaba la autoría islamista. También si alguno de los camellos no soltaba la carga a tiempo, ¡miel sobre hojuelas! se obtenía “suicida islamista”, identidad concluyente que proporcionaba, casi gratis, la convicción de una acción clásica y rutinaria en Madrid de AlQaeda.
A estas alturas de la narración, comprenderá mi lector que desde el primer momento de planear esta acción terrorista, la ETA no tenía ni la más remota intención de reivindicarla, pues el éxito de la misma dependía, precisamente, de la divulgación de este equívoco que, inmediata y fervorosamente aireó el PSOE a grito pelao, a toda plana y a toda onda.
Qué gran fracaso para la banda terrorista ETA el día en que la Guardia Civil interceptó en Cañaveras (Cuenca) una furgoneta robada camino de Madrid, cargada de explosivos listos para ser detonados y producir gravísimos daños en quinientos metros a la redonda; según el plano que portaba unos de los etarras detenidos con el vehículo, el destino de aquélla colosal bomba de 536 K de Titadine y cordón detonante, era algún punto de Madrid donde tenían previsto hacerla estallar días antes de que fueran a votar los españoles para conmocionarlos e influir en las Elecciones del 2004.
Este suceso fue divulgado en los medios de comunicación inmediatamente después de suceder, así que todos los españoles supimos que la banda terrorista ETA intentaba una acción criminal ANTES de las elecciones que se avecinaban.
Las organizaciones que se precien, cuando diseñan un plan estratégico contemplan una segunda acción en el caso de que el primer plan, -ante cualquier imprevisto- no se pueda llevar a cabo.
14 días antes de que los españoles fueran a votar, la Guardia Civil desmonta un plan de la banda terrorista ETA que consistía en hacer estallar en Madrid una furgoneta cargada de explosivos con efectos y consecuencias imprevisibles. ¡Qué buenos hombres de paz!
Pero como fracasó el primer plan de atentar los días previos a las Elecciones del 2004, pusieron en marcha precipitadamente el segundo plan, que incluía “mano de obra” mercenaria. Con ese personal ajeno a la banda, los cobardes de ETA lograron colocar las cargas en los vagones y hacerlas estallar, matando indiscriminadamente a jóvenes y viejos a hombres y mujeres, todos inocentes… ¡Qué hombres de paz!
Engañando a los españoles con la autoría de esas muertes y el fin que perseguían, los socialistas ganaron aquéllas elecciones y se apresuraron a negociar con los criminales etarras el modo de legalizar su facción, hoy, transformada con el beneplácito de las más altas estancias, en un partido político “democrático”.
¿Por qué se ha producido esa traición a la Justicia, por acojonamiento o como pago?
Habrá gente que desde el 11 de Marzo del 2004, aún se pregunte cuál fue la verdadera causa o motivo para que se produjeran los atentados en esa fecha concreta y qué esperaban de sus crímenes los autores de esa matanza.
¿Cómo venganza contra España por su participación humanitaria en la Guerra de Irak o para hacerles creer ESO a los españoles que iban a votar y que cambiaran su voto que haría perder el gobierno al PP?
Si hubiera sido una venganza contra España…¿Por qué los terroristas aplazaron esa
venganza hasta tres días antes de las elecciones?
El móvil u objetivo que perseguían los terroristas era causar una conmoción en los españoles para sustituir al gobierno, que entre sus aciertos, activó el acoso y la persecución a ETA a la que tenía contra las cuerdas.
Los españoles que picaron el anzuelo de ZP y Rubalcaba que defendían la autoría islamista acusando al PP de mentir y votaron al PSOE ”como castigo al PP”, hoy deben saber que se les utilizó como colaboradores previstos por los socialistas y los terroristas, pues con sus votos colaboraron inconscientemente para que los autores de las matanzas lograran su objetivo, que NO ERA OTRO que echar del gobierno al PP para que lo sustituyera el PSOE, partido que mantenía entrevistas con la ETA desde el año 2002 y con los que, al parecer se entendían a la perfección. Partido en el poder absoluto con el que hemos vivido los peores años de esta pobre y corrompida democracia.
Esos “castigadores” del PP, al ser conscientes más tarde de su gran error fueron los defensores fervientes de la autoría islamista y hasta de AlQaeda, con tal de no reconocer el patético papel que interpretaron en esa gran comedia.
Sr. Moris:
El último párrafo de mi comentario de hoy de las 00:16:20: debió decir:
Lo que cuesta entender es que el gobierno del PP, por desahogo se acomode a unos “aún” reversibles hechos consumados por ETA-PSOE, y los acepte permitiendo esa situación perversa e inmoral, que por la inoperancia, indecisión y laxitud del gobierno de Rajoy, -si nadie lo impide-, se va a transformar en irreversible y concluyente, lo que supone el desprecio definitivo a la Historia y a la Ley y por tanto corrompen, atentan y sobre todo, decepcionan el espíritu de Justicia que esperan las víctimas del terrorismo y que albergan los hombres de bien.
Si se consume esta nefanda injusticia, nadie volverá a creer en los jueces ni en la Justicia española.
El final de ETA
El final de Eta no es tal, porque los terroristas siguen marcando los tiempos.
Para que llegue el verdadero final de ETA deberá activarse una definitiva derrota de la banda y un control de la misma por el Estado, en los aspectos económicos, policiales y penales. Mientras no se complete esa trilogía no se le puede llamar "la derrota del terrorismo de ETA", sino un apaño y connivencia entre ETA-PSOE al que desvergonzadamente los socialistas le llaman derrota del terrorismo, cuando es todo lo contrario: El triunfo e impunidad de los etarras sobre el Estado de Derecho de España.
Para poder darse esta falsa e inusitada situación de “cese de la violencia de ETA”, el gobierno anterior de Zapatero-Rubalcavil, tuvo que hacer promesas y concesiones a la banda y propiciar inexplicables otorgamientos y beneficios a los criminales, tan asesinos como regionalmente patrióticos.
Favores o retribuciones, que no se justifican, si no está de por medio un servicio previo prestado por la banda criminal al PSOE.
¿Cuál puede ser el servicio prestado por la ETA al Partido Socialista?
¡A ver si caéis ya del burro!
Lo que no se entiende es que el PP desde el gobierno, por comodidad y aceptándolos como hechos consumados de ETSA-PSOE, permita una situación perversa e inmoral que atenta contra el espíritu de Justicia que deben albergar los hombres de bien.
Que España tiene dentro y fuera enemigos irreconciliables que pretenden dividirla para debilitar su fuerza y coherencia territorial, lo estamos viendo.
Que ese enemigo aprovecha la menor ocasión para desprestigiar a nuestra Patria, a sus instituciones y a su rey es algo que vemos con frecuencia, porque hay quien tiene el falso y ruin concepto de que "todo vale" en la Democracia.
Que entre esos enemigos, están los herederos de los que cargaron hasta los palos al yate Vita de tesoros para huir de España es indiscutible y que son los que pertenecían a un partido político gobernante que mandó todo el oro del Banco de España a Moscú.
Ese partido es la lacra de España lo hemos visto durante treinta años cuando gobernaban, porque siempre antepone los intereses del partido al interés general de los españoles. Lo estamos viendo con Rubalcaba, que en vez de contribuir en la medida de sus posibilidades a que España salga del atolladero económico en que se encuentra y que ellos mismos patrocinaron estando en el gobierno, no cesan de poner palos a las ruedas de los que intentan que avancemos hacia una solución. Se permiten groseramente decir "NO" a todas las iniciativas que con las mejores intenciones propone el actual gobierno.
El que mató a la burra con su maltrato pretende dar lecciones de ética y buena praxis.
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Contestación a Ebennet -16 de Abril de 2012 a las 17:59:05-
Si. A mi también me parece extraño y sorprendente el archivado de la causa contra S. Manzano, pero creo que se debe a una adaptación acomodaticia del PP a los acontecimientos ante el “trabajo sucio” que ha realizado el PSOE concediéndole a la ETA lo que no se merecía, legalizando su brazo político y otorgando demasiadas cosas a ciertos presos de la banda, sabiendo el PP que la historia no se lo podrá reprochar a ellos, sino a los socialistas. El PP ha hecho la vista gorda ante esos hechos consumados que han supuesto para la banda el mayor respiro: manejar los presupuestos en muchos ayuntamientos vascos a cambio de dejar de matar a políticos y demás.
La complejidad que le atribuye al 11-M, se ha ido acumulando con la primera mentira que fueron las declaraciones de los responsables del PSOE y Otegui de incriminar a las dos horas de los atentados a los islamistas. Cuando se miente una vez los mentirosos se ven obligados a seguir mintiendo para mantener la mentira tejiendo una maraña más o menos coherente y hábil para que se siga creyendo la primera mentira. Esto es lo que sucedió en el 11-M cuya versión oficial se fue complicando como se agranda la piedra que rueda en una colina nevada; al final la piedra que cabía en una mano, se convierte en el cuerpo de un muñeco de nieve. Mentira tras mentira, hacen que el 11-M se haya ido complicando. Si hiciéramos una sinopsis de este terrible suceso y sus consecuencias, se podría resumir de este modo:
Una banda terrorista acosada por la Policía, trama un cruel y sangriento atentado terrorista a realizar tres días antes de unas elecciones generales, para causar un impacto social encaminado a conmocionar a los votantes. Este plan para que sea efectivo debe estar secundado por otro de propaganda que solamente puede realizar oportunamente el partido en la oposición con sus medios afines. Nada extraño, pues recuérdese que Eriguren tan “amigo” de Otegi debió de ser como presidente del PSE, el que mantenía entrevistas con miembros de ETA. Esto implica al PSOE que aprovechó eficazmente las circunstancias para responsabilizar al gobierno del PP en funciones, hasta el punto de conseguir ganar las elecciones desprestigiando al partido rival.
Nadie que conozca la historia del PSOE desde Pablo Iglesias pasando por Largo Caballero le puede extrañar el comportamiento desleal de los socialistas en esas elecciones. Para ellos el fin justifica los medios. Sean cuales sean.
CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO SR. RAJOY
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Comprendo, que ante la situación económica catastrófica que dejó el anterior gobierno de R. Zapatero y P. Rubalcaba, su gobierno haya tenido que recortar por todas partes, imponiendo durísimas medidas, porque no existen alternativas que puedan evitar la eventual intervención de España por la quiebra del Estado. No solamente entiendo sus recortes e impuestos, sino que los acepto y comparto, apretándome el cinturón como los demás españoles, convencido y esperanzado de salir de esta crisis -en buena parte- provocada por la negligencia o incompetencia del anterior gobierno socialista.
Lo que no comprendo es que Vd., -cuya candidatura del 2004 salió perjudicada por los atentados del 11-M,- continúe con la política penitenciaria que el anterior gobierno concedió a los etarras encarcelados; por cierto, muy bien encarcelados por sus espantosos delitos.
No comprendo que se pueda plantear ningún tipo de beneficio a quienes sin ninguna consideración y escrúpulo asesinaron cruel y fríamente a personas inocentes.
Si hace algún gesto que beneficie a la banda terrorista ETA, no me podré sentir representado por Vd.
¿Qué teme? ¿Qué le obliga? ¿Qué le compromete?
El primer error en la lucha antiterrorista, es justificar y creer que los que han extorsionado y asesinado a inocentes, lo hicieron por ser portadores exaltados de ideas y valores patrios regionales, en vez de considerarlos sádicos fanáticos asalariados de la ambición personal de quienes sembraron en ellos, las muy discutibles ideas separatistas desintegradoras.