Los que se han atrevido a calificar de modélicos la instrucción, el juicio y la sentencia, se descalifican a sí mismos. Sin ser jurista, creo que un proceso que conduce a una sentencia sin autores puede calificarse de cualquier forma menos de modélico.
Gabriel Moris
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bigastr dijo el día 9 de Abril de 2012 a las 23:18:
Estimadísimo Sr. Moris:
Cuando supe el descubrimiento de los restos del vagón de Santa Eulalia con los vestigios del foco de explosión que se encontraba en un almacén prácticamente abandonado; junto a la perplejidad que experimenté, sentí que renacía una cierta esperanza y me alegré por usted y por todas las víctimas, de las que formo parte, aún no habiendo sufrido directamente la pérdida de ningún familiar.
Después de ocho años va a ser muy complicado obtener muestras fiables, que por otra parte, como dicen que el asunto está juzgado y sentenciado, no va a producir ninguna responsabilidad penal para nadie.
No obstante, el HECHO de MENTIR para impedir que los peritos independientes, entre ellos Vd. tuvieran acceso a ese foco y analizarlo en tiempo y forma, por mandato expreso del Juez Instructor del sumario del 11-M, sí es motivo para interponer una querella contra el funcionario o funcionarios que debía saber que existía ese foco y
puede que otros aún sin destruir. Pero MINTIÉNDOLES a ustedes, EVITÓ que se pudieran obtener las muestras suficientes y fehacientes que hubieran aclarado definitivamente la composición del explosivo utilizado en aquella horrorosa matanza.
Esa identificación incontrovertible del explosivo, por lo visto, llevaba aparejada la procedencia y la identificación del responsable autor de los crímenes.
Por eso, con mentiras, siempre utilizando la mentira, la ocultación, muestras manipuladas y lavadas, en definitiva la traición a la Justicia, se ha impedido que se procediera a realizar unos análisis con garantías porque, repito, la fórmula del explosivo denunciaba a los autores de la planificación y ejecución de la masacre.
Nada de conspiranoicos, los verdaderos conspiradores y cómplices de los asesinos, son los que sabiendo que prevaricaban recibieron instrucciones para evitar a toda costa y a todo coste, (condecoraciones incluidas) que se identificaran los explosivos, porque con su composición también se localizaba a quienes los detonaron utilizándolo como arma letal contra inocentes.
¿Y qué banda de terroristas es identificable si deja rastros inequívocos del explosivo que utiliza indiscriminadamente en sus crímenes?
splash dijo el día 9 de Abril de 2012 a las 22:15:
El juicio del 11-M es una farsa disfrazada de legalidad.
Estimadísimo Sr. Moris:
Cuando supe el descubrimiento de los restos del vagón de Santa Eulalia con los vestigios del foco de explosión que se encontraba en un almacén prácticamente abandonado; junto a la perplejidad que experimenté, sentí que renacía una cierta esperanza y me alegré por usted y por todas las víctimas, de las que formo parte, aún no habiendo sufrido directamente la pérdida de ningún familiar.
Después de ocho años va a ser muy complicado obtener muestras fiables, que por otra parte, como dicen que el asunto está juzgado y sentenciado, no va a producir ninguna responsabilidad penal para nadie.
No obstante, el HECHO de MENTIR para impedir que los peritos independientes, entre ellos Vd. tuvieran acceso a ese foco y analizarlo en tiempo y forma, por mandato expreso del Juez Instructor del sumario del 11-M, sí es motivo para interponer una querella contra el funcionario o funcionarios que debía saber que existía ese foco y
puede que otros aún sin destruir. Pero MINTIÉNDOLES a ustedes, EVITÓ que se pudieran obtener las muestras suficientes y fehacientes que hubieran aclarado definitivamente la composición del explosivo utilizado en aquella horrorosa matanza.
Esa identificación incontrovertible del explosivo, por lo visto, llevaba aparejada la procedencia y la identificación del responsable autor de los crímenes.
Por eso, con mentiras, siempre utilizando la mentira, la ocultación, muestras manipuladas y lavadas, en definitiva la traición a la Justicia, se ha impedido que se procediera a realizar unos análisis con garantías porque, repito, la fórmula del explosivo denunciaba a los autores de la planificación y ejecución de la masacre.
Nada de conspiranoicos, los verdaderos conspiradores y cómplices de los asesinos, son los que sabiendo que prevaricaban recibieron instrucciones para evitar a toda costa y a todo coste, (condecoraciones incluidas) que se identificaran los explosivos, porque con su composición también se localizaba a quienes los detonaron utilizándolo como arma letal contra inocentes.
¿Y qué banda de terroristas es identificable si deja rastros inequívocos del explosivo que utiliza indiscriminadamente en sus crímenes?