Es lógico que, tras el monumental desplome en los sondeos sufrido por el PP en favor de Vox tras la persistente y estúpida negativa de Casado a que su partido formase gobierno con los de Abascal en Castilla y León y destaparse la nauseabunda campaña contra Diaz Ayuso en Madrid, el partido liderado ahora por Nuñez Feijóo haya recuperado parte del impulso electoral perdido. Ahora bien, que el PP se haya recuperado tan meteóricamente y haya frenado tan en seco la emigración de votantes al partido de Abascal es algo que está por ver por mucho que así den a entenderlo una encuesta publicada este mismo miércoles y, sobre todo, el último sondeo del CIS, a pesar de que Tezanos sigue colocando a su partido en primer lugar en estimación de voto.
Es cierto que el acuerdo alcanzado con Vox en Castilla y León, tal y como deseaban la inmensa mayoría de votantes de Mañueco, así como la luz verde dada por Feijóo a que se celebre ya el Congreso que habrá de designar a Diaz Ayuso como presidenta del PP en la Comunidad autónoma que preside, hayan conseguido recuperar parte de la confianza perdida a muchos votantes del PP. Ahora bien. Está por ver que la estrategia de Feijóo en relación con Vox esté más cerca de la de Ayuso -a saber, disputar a Vox la desacomplejada y combativa lucha política contra el PSOE y llegar a acuerdos con Vox "aun cuando no fuesen necesarios"- que la llevada a cabo por Casado y Garcia Egea consistente en interiorizar la calumnia de la izquierda sobre Vox, partido conservador y constitucionalista al que se denigra como "fascista" y de "extrema derecha" con la que ningún partido democrático debería llegar a pacto alguno. En este sentido, si lamentable fue ver al denostado Casado denigrar ante el Partido Popular Europeo el pacto alcanzado con Vox en Castilla y León, no menos deplorable fue ver a Feijoo desvincularse de dicho pacto y, literalmente, "culpar" del mismo al PSOE, por una supuesta negativa de Sánchez a que los socialistas se abstuvieran y, así hacer innecesario el acuerdo con Vox.
El hecho de que Feijoo, lejos de congratularse del acuerdo con Vox, "culpara" literalmente del mismo -como si fuese algo negativo- al PSOE, así como las recientes y no menos acomplejadas ofertas del líder del PP al PSOE, en las que Feijóo parece más estúpidamente preocupado con los acuerdos del con Vox que los propios socialistas, dan pie a pesar que Génova, lejos de considerar ya a Vox como un aliado natural con el que el PP tiene no ya el derecho sino el deber de llegar a acuerdos para desbancar a los socialistas, sigue preso de la calumnia de la izquierda sobre VOX que trata de impedir al PP alcanzar el gobierno con su apoyo.
Si a eso le sumamos cosas tales como la persistente falta de insistencia del PP en la necesidad de renovar a los miembros del CGPJ respetando las directrices de la Unión Europea en defensa de la independencia del Poder Judicial, mucho es de temer es que al final Feijóo termine por pactar con el PSOE la renovación política del CGPJ, tal y como Casado ya hiciera nefastamente con el Tribunal de Cuentas y el Tribunal Constitucional.
En cualquier caso, lo que es evidente y sigue sin ser refutado -todo lo contrario- por sondeo o encuesta alguna es que, sin acuerdo entre PP y Vox, no habrá forma de desbancar a los socialistas ni por parte de Feijóo ni por parte de Abascal.

