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EDITORIAL

El PSOE, al servicio de Irene Montero

Sánchez ha puesto el PSOE en manos de los comunistas de Podemos y une su destino al de Irene Montero, una ministra incompetente.

Si algún socialista escandalizado por las graves consecuencias de la ley del "solo sí es sí" esperaba que el PSOE reaccionara y modificara los aspectos más siniestros de esta norma, la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros de ayer ha despejado cualquier duda al respecto: el Gobierno mantendrá el engendro jurídico perpetrado por el equipo de Irene Montero sin cambiar una coma.

Lo dejó perfectamente claro la ministra portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, al explicar que la ley promulgada por el ministerio de Igualdad es un dechado de excelencia en materia de protección a la mujer. Para Rodríguez, estamos ante "una norma que permite proteger a las mujeres, sin que medie denuncia", lo que significa que "es una ley protectora que va más allá de lo que tiene que ver con el Código Penal". El casi centenar de violadores y agresores sexuales que han salido a la calle o han visto reducida sensiblemente su sentencia, para horror de sus víctimas, es para el Gobierno socialpodemita un detalle menor. Su prioridad es proteger a Irene Montero y no a las mujeres que se crucen en el futuro con unos agresores que están más cerca de alcanzar la libertad gracias a esta funesta ley.

El Gobierno insiste en que hay que esperar a que el Tribunal Supremo unifique doctrina, como si el alto tribunal tuviera entre sus obligaciones la de corregir los dislates jurídicos del Ejecutivo y torcer la aplicación de las leyes a gusto del ministro de turno. De hecho, el Supremo ya ha advertido de que no emitirá un dictamen genérico sobre la aplicación de la ley, sino que revisará los casos uno a uno según se vaya sustanciando cada procedimiento. Siendo esto así, la pretensión del Gobierno de esperar a la jurisprudencia del Tribunal Supremo implica que seguirán dándose casos de reducciones de pena y puestas en libertad por aplicación de la ley Montero, un hecho que escarnece a las víctimas de los agresores ya condenados y aumenta el riesgo de que comentan nuevas fechorías contra otras mujeres en el futuro inmediato.

El asunto tiene la gravedad suficiente para que dentro del PSOE se hubieran alzado voces de fuste exigiendo la rectificación que reclama toda la sociedad. Pero los socialistas, incluidos los barones que se juegan el poder a menos de seis meses vista, están actuando como lacayos ya no de Sánchez, sino de ministros podemitas como Irene Montero, a la que apoyan con su silencio a pesar del escándalo que estas actitudes despiertan también en gran parte del electorado socialista.

Sánchez ha puesto el PSOE en manos de los comunistas de Podemos y une su destino al de Irene Montero, una ministra incompetente que está provocando serios destrozos en la parte más sensible de nuestra sociedad como son las víctimas de las agresiones sexuales. En menos de medio año comprobaremos las consecuencias electorales de haber convertido el partido socialista en felpudo de los bolivarianos.

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