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David Vinuesa

Quien no quiere a Koke, no quiere a su mamá

El capitán del Atlético de Madrid, por suerte para el club, seguirá de rojiblanco.

El capitán del Atlético de Madrid, por suerte para el club, seguirá de rojiblanco.
¡Quién no quiere a Koke, no quiere a su papá! | EFE

No sé si existe el término Kokismo, como sí existe el Cholismo, pero si nadie lo usa me lo voy a apuntar yo a partir de ahora. Hola, me llamo David Vinuesa y soy Kokista. No lo puedo decir más claro. No lo puedo repetir más veces. Soy de Koke. Sé Koke, como decía el anuncio. Y soy de Koke igual que soy fan del agua para el ser humano, porque sin Koke, por mucho que diga la gente, el Atlético de Madrid no funciona.

Es obvio que el paso de los años hace que el Atlético tenga que buscar ese H2o para su cuerpo más allá de Koke. De hecho ya tenía que tener a un jugador específico para ocupar la posición de 5 para dar descanso al capitán hasta que llegue el relevo, pero a mí no me van a engañar con comentarios veletistas, haterismo de sofá o pitidos de aquellos que se van en el minuto 75 si la cosa va mal. Koke es el Atlético de Madrid y el Atlético de Madrid es Koke. Punto. Es más, actualmente, es el equipo el que necesita más a su capitán que al revés, porque Koke, si él quisiese, podría irse a jugar a países en los que le darían oro en vez de billetes, recibir un homenaje en el Metropolitano y hasta siempre. Aún así ha decidido pasar de cobrar cifras de dos dígitos a los 3 kilos que se va a llevar ahora y todo ello sin decir jamás ni una palabra más alta que la otra.

En primer lugar me gustaría seguir peleando contra aquellas mentiras que se suelen decir de Koke. Mentiras, por supuesto, interesadas. Una de ellas es que Koke ya no tiene nivel para el Atlético de Madrid. Ja ja ja ja ja ja. He puesto 6, el dorsal de Koke, aunque podría poner más. No es que Koke tenga nivel para jugar en el Atlético sino que es el Atlético el que pierde nivel cuando no está Koke. Con este tema llevamos años y siempre pasa lo mismo. Se critica a Koke, una lesión le deja fuera unas semanas, el Atlético deja de ganar la mayoría de partidos y, sorpresa, todo el mundo pide su regreso. Es un bucle sin fin. Cansino y sin fin. Pasa todos los años. No falla. Y los datos están ahí. Busquen los partidos que gana el Atlético con Koke y los que no. El dato es abrumador.

La segunda mentira es que Koke es un jugador que ha perdido velocidad. Lógicamente todos pierden punta de velocidad con los años, pero el capitán colchonero jamás ha sido un velocista. Hay veces que leo o escucho ciertas cosas y tengo que irme a la videoteca para buscar duelos entre Usain Bolt y Koke que nunca existieron. Koke siempre ha sido un motor constante, fiable, sólido y capaz de sumar más kilómetros que el resto, pero no un velocista. Además, siempre mantendré lo mismo: el desgaste de Koke en los partidos viene porque cubre su posición y la del resto de sus compañeros. Koke hace de 5, de 6, de 8, se mete entre centrales, sale a presionar, es el primero en replegarse, se acerca al área... Hace de todo y eso, que a muchos otros les supone pedir el cambio porque no pueden más, a Koke le sabe a la rutina del día a día.

La tercera mentira es que ya no hace pases como los de antes. Que se lo pregunten al Inter de Milán en Champions. Que le pregunten a Depay si Koke no sabe dar un pase de gol donde nadie más ha visto esa posibilidad. Y además lo hace siendo el jugador que más kilómetros hizo de todo el partido contando a los 22 titulares y los 10 cambios que salieron. Y así podríamos seguir con mil y una mentiras, incluyendo por supuesto la de aquellos aficionados al fútbol que, sorpresa, consideran que el capitán del Atlético de Madrid está sobrevalorado. Estoy de acuerdo con ellos en que Koke está mal valorado. Infravalorado concretamente. Lo que pasa es que para valorar a Koke, y aquí voy a ser muy contundente, hay que saber algo de fútbol. Hay que ver fútbol. Desde Real Madrid y Barcelona le critican por motivos obvios, muy ajenos al juego en sí. Quizá sea porque hay que ver más que los partidos de tu equipo y ver al Atlético más de las dos veces que se enfrenta a tu club y las dos que lo hace ante tu otro rival. Eso en los grandes, pero algunos aficionados de equipos que pelean por otros objetivos, también se critica a Koke. Equipos que soñarían con tener a un jugador como Koke en sus filas para, quizá, entrar en Europa o no pelear cada año por no descender.

La cuarta mentira gira en torno al contrato de Koke. Un mentira injusta me atrevo a añadir. Koke renovó por el Atlético de Madrid en mayo de 2017. Hace 7 años. Era el hombre clave, como ahora, en el centro del campo. Estaba en plenitud en todos los aspectos. Muchos clubes de Europa se asomaban para preguntar por él y el Atlético decidió blindar a su capitán. Lo hizo con un gran contrato. Uno que es lógico teniendo en cuenta lo que estaba haciendo el ‘6’. Pues bien, el club ha estado siete años sin tocar ese contrato salvo para hacer reducciones que facilitaran el saneamiento de las arcas. Koke, callado, aceptó todo. Ganó la Liga en 2021 y Koke, al que le habían prometido seguir mejorando, callado. Le pidieron rebajas de sueldo y Koke, sin quejarse, aceptó. Pues bien, para algunos críticos la culpa de que Koke tuviese el contrato que tenía, desde 2017 hasta esta renovación anunciada ayer, es culpa del jugador. "Es que no puede cobrar lo que cobra". Decidme alguien que firme un merecido contrato, porque lo era, y luego vaya a su jefe años después, dejándose la vida por la empresa como el primer día, y le diga "oye, bájame el sueldo". Nadie hace eso. Igual que nadie dejaría de alzar la voz si su jefe le promete mejoras y le acaba bajando el sueldo varias veces. ¿Le vais a dar lecciones a Koke de qué exactamente? Y lo mejor de todo, los hay que, sin tener ni idea, han dicho que Koke ha ido pidiendo mejorar su contrato cuando el chaval lleva sin abrir la boca desde 2017.

Por cierto, me gustaría destacar algo importante sobre este tema y que tiene que ver con el entorno. ¿Alguna vez habéis escuchado a la familia de Koke decir algo fuera de lugar? ¿Alguna vez habéis leído algo escrito por ellos montando un incendio, defendiendo de malas maneras a su familiar o pidiendo la renovación? No, ¿verdad? En eso Koke también es un ejemplo a seguir. Nadie de su familia ha dicho jamás ni una sola palabra más alta que la otra porque todos ellos entienden y defienden, como hace Koke, que al Atlético de Madrid y sobre todo a su afición se la respeta. Beatriz Espejel, su mujer. Ejemplo impecable de cómo sumar siempre y nunca restar. Borja, su hermano, otra persona que jamás ha puesto piedras en el camino de su hermano ni del Atlético, siempre buscando lo mejor para ambos. Y por supuesto sus padres, que siempre se han mantenido en un segundo plano orgullosos de la educación que le han dado a su hijo. Ni una palabra mala en toda su carrera como colchonero. El capitán del Atlético lo es dentro y fuera del campo y cuenta además con una familia que porta ese brazalete, de manera indirecta a la par que respetuosa y positiva.

La noticia de la renovación de Koke es la mejor noticia posible. Fin. Que no os vendan motos. No le deis vueltas. El Atlético es mejor con Koke. 625 partidos. 8 títulos. Lo demás, inventos. Los que dicen que no habría que renovarle son los mismos que gritaban en plan terraplanistas el siguiente lema: "Joao Félix, líder del proyecto y fuera el Cholo". Ya ni hablar de aficionados de otros clubes enemigos. Esos que dicen querer lo mejor para el Atlético susurrando mentiras en su oído para que pierda su verdadera esencia. Ni caso. A los monstruos, no mirar.

Como bien dijo el periodista argentino Federico Bulos, precisamente sobre Simeone, "quien no quiere al Cholo, no quiere a su mamá". Lo cambio: ¡Quién no quiere a Koke, no quiere a su mamá".

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