Menú

'Nuestra Señora de Begoña' bien vale 100 kilos (para medios afines)

Sánchez, sádico torturador oral, pronunció un discurso largo, constrictor, letal. Feijóo hurgó en la herida más dolorosa: la de la mujer y el hermano.

Sánchez, sádico torturador oral, pronunció un discurso largo, constrictor, letal. Feijóo hurgó en la herida más dolorosa: la de la mujer y el hermano.
Pedro Sánchez, tras su intervención en el pleno de este miércoles. | EFE

Ufano en su papel de doctor Chapas, Pedro Sánchez narcotizó este miércoles al Congreso con una perorata somnífera de, aproximadamente, hora y diez minutos, para pedir "transparencia, independencia, pluralismo y protección" a y en los medios e, instantes después, prolongando la españolísima historia del oxímoron –ya saben, "hielo abrasador, es fuego helado", "mostrarse alegre, triste, humilde, altivo", etcétera–, anunciar que regará con 100 millones de euros a aquellos que, a estas alturas de la película, en julio de 2024, requieran digitalizarse. Si Malena es un nombre de tango, Begoña (Gómez) lo es del Plan de Acción por la Democracia que, hasta la fecha, se sabe que costará, como poco, lo que un Cristiano Ronaldo. Parafraseando a la viseprecidenta Montero: "Chiqui, 100 kilos no son nada".

Sánchez, sádico torturador oral, pronunció un discurso como de anaconda lenta: largo, pesado, constrictor, letal. Arrancó diciendo que "España vive uno de sus mejores momentos de su Historia" por, entre otras razones, los triunfos de Alcaraz y las selecciones masculina y femenina de fútbol y le arreó un codazo al PP por haber gobernado "con la ultraderecha": "Quienes la blanquean, imitando sus técnicas y argumentos, están traicionando a Europa". Fruto del aburrimiento general, un runrún desesperado sonaba in crescendo y, a los 27 minutos de turra, el presidente fue a la profe, o sea, a la delegada del PSOE en la presidencia del Congreso, Francina Armengol: "Señora presidenta, todo el rato hablando…". Esta pidió "guardar silencio" y, ante el cachondeo, el líder del Ejecutivo, ofuscado, lamentóse: "Menuda falta de educación".

El tipo que firma libros escritos por Irene Lozano tardó lo suyo en servir el plato principal: el plan "Nuestra Señora de Begoña" de regeneración. Tras cantar las virtudes democráticas de los medios, entró en el tercio de los bulos, lacayos de Belcebú que, entre otras cosas, "han logrado que el 18% de los españoles considere que la economía española está en crisis". Soltó una ristra de tópicos, anunció una "ronda de contactos con los distintos grupos de las Cortes Generales para proponer un plan de acción que nos ayude a proteger y a fortalecer nuestra democracia" y se escudó en el Reglamento Europeo de Libertad de Medios, que reza que "los ciudadanos deben conocer las fuentes de financiación de los medios, el nombre de sus accionistas y las cifras de audiencia de forma honesta" para, así, "asegurar que no haya partidos políticos que compren líneas editoriales con el dinero de todos los contribuyentes". Al poco, Sánchez, cómico inconsciente, anunció que el Gobierno pondrá "en marcha un paquete de 100 millones de ayudas para los medios de comunicación". Para que se digitalicen, por ejemplo, 24 años después de que naciera libertaddigital.com. Habrá quien se lo trague. Enhorabuena a los afortunados.

Armado con las verdades del barquero, Alberto Núñez Feijóo disparó a la barriga: "La única razón por la que está teniendo lugar este debate es porque la mujer del presidente del Gobierno está siendo investigada en un juzgado por presuntos delitos de corrupción en los negocios y el tráfico de influencias. La razón por la que usted también ha venido es porque su hermano también está en sede judicial por cinco presuntos delitos. Otra de las razones es porque su Gobierno y su partido, en tres instancias diferentes, incluida la Fiscalía europea, está siendo investigado por mordidas y varios tipos de prebendas con cargo a fondos públicos y la razón última más es porque su fiscal general del Estado está siendo investigado por revelación de secretos". Nihil obstat.

El presidente del PP siguió hurgando en la herida que más duele a Sánchez, señalando que "ni es ético ni es estético" que "buena parte de su partido y de su Gobierno esté investigado por presuntos delitos de corrupción", "declarar en Portugal lo que se gana en España o percibir un sueldo que no se realiza" o "que en Moncloa se firmen cartas de recomendación a empresas que reciben dinero público de su Gobierno". En cuanto al tema medios, sacó a relucir las últimas patrañas publicadas por Infolibre –una noticia falsa sobre la mujer del líder de la oposición– y El Plural, respectivamente: "Estoy esperando de usted y de la vicepresidenta primera una rectificación y una disculpa pública sobre el bulo que me lanzó a mí y a mi familia. (…) Por cierto, ¿quién tiene dos documentos nacionales de identidad, señor Sánchez?". Lamentó que "el cinismo hecho carne nos da lecciones de verdad", lo definió como "el mayor bulo de España" y argumentó que, por ello, "la toma usted con los medios de comunicación", si bien no con todos: "Si los medios publican lo que a usted le gusta ver, leer y escuchar, entonces, merecen toda la inversión del Estado", como los "100 millones de euros más a los que publiquen lo que a usted le gusta ver, escuchar y leer". Además, preguntó si impondrá "comisarios en los medios privados" para "controlarlos a todos y a toda prisa". Fue una de sus mejores intervenciones parlamentarias, sin duda.

Por su parte, Santiago Abascal dedicó buena parte de sus quince minutos a atizar al PP –"No es ético ni es estético pactar con el PSOE. No se entiende que se repartan todo con Pedro Sánchez: el CGPJ, el Tribunal Constitucional, el Tribunal de Cuentas, RTVE, la Junta Electoral y las comisiones parlamentarias, tanto en el Parlamento como en el Senado, además de los sillones en Bruselas"– y a sus "plumillas" y, en un debate sobre libertad de prensa y control de medios, acusó a El País y a El Mundo de publicar noticias falsas sobre Vox. La valida de Puigdemont, Míriam Nogueras, siguió por una línea muy parecida: "Ustedes lloran y denuncian la máquina del fango, pero luego van y pactan con ella". Y el no sé qué de Sumar –me pierdo con esa tropa, lo siento–, Íñigo Errejón, pidió abolir el "modelo de neoliberalismo moribundo lleva a nuestros cuerpos al límite, a nuestras mentes al límite" en un "Estado plurinacional basado en el libre acuerdo de los pueblos". En fin, como decía Cela, "cada cual se corre como puede".

Con tu apoyo hay más Libertad: Hazte socio

Sánchez ya ha dejado claro que un medio crítico como este es un obstáculo. Nos halaga pero necesitamos tu ayuda para demostrarle que lo que dice es cierto. Hazte socio del Club LD.

Temas

Servicios

  • Radarbot
  • Libro
  • Curso
  • Alta Rentabilidad