
Claro que... no es lo que están pensando. Hablamos de las elecciones convocadas por SEO/BirdLife para la designación del "Ave del año"; vamos ya por treinta y seis ediciones de este evento ornitológico.
Las votaciones se realizan a través de la web de la prestigiosa entidad científica y tienen la particularidad de que todos los candidatos son buenos y además con excelente imagen. SEO/BirdLife propone una terna de especies, que en esta última edición han sido: la alondra común, el cormorán moñudo y el jilguero.
Para llegar a la proposición de candidatos, los ornitólogos valoran diferentes aspectos de la biología de las aves, sobre todo su estado de conservación y los peligros que acechan a la especie. Se trata de llamar la atención y, en definitiva, de protegerla, aunque no siempre partamos de situaciones críticas, sino muchas veces de preocupantes.
La terna propuesta este año está formada por dos pájaros muy conocidos: la alondra y el jilguero, y se completa con un pescador bastante menos popular para el público en general, el cormorán moñudo. Un ave costera y dos habitantes de campos, cunetas y sembrados. Parte con ventaja el jilguero, por su extraordinaria belleza, pero no adelantemos pronósticos.
Primer candidato: la alondra
La alondra común (Alauda arvensis) no está en peligro de extinción, ya que su población actual en Europa se estima en unos cien millones de ejemplares, dos millones como máximo en España. Lo preocupante es la progresiva disminución de sus efectivos, especialmente en la última década.
Los principales peligros que vienen amenazando a la alondra común son la transformación de terrenos agrícolas de secano a regadío, la roturación de eriales y praderas; en definitiva, los cambios en las prácticas agrícolas antaño tradicionales, por lo que la llamada de atención de SEO/BirdLife sobre esta especie viene a suponer un toque de atención a las autoridades europeas responsables de la PAC, a las que se recuerda la alta complejidad de las redes ecológicas naturales.
Segundo candidato: el cormorán
El cormorán moñudo (Gulosus aristotelis) es un ave costera y pescadora. En España, los efectivos de esta especie se dividen en dos poblaciones: una atlántica y otra mediterránea.
La población atlántica cuenta con unas 3.000 parejas como máximo, repartidas entre las costas de las islas Cíes y Ons principalmente; la mediterránea apenas llega a las 1.600 parejas y se extiende hasta las Islas Baleares.
En tiempos actuales, la vida no es fácil para las aves costeras, eternas sufridoras de los excesos y las malas artes tan frecuentes en la explotación marina y derivados de la contaminación. El cormorán moñudo viene padeciendo el impacto de las capturas accidentales por las inadecuadas redes de enmalle, la presencia de turistas en zonas de cría y también la contaminación de las aguas marinas.
Tercer candidato: el jilguero
Del jilguero común poco podemos decir que no sea conocido. Se trata de uno de los pájaros más bellos de Europa, a pesar de la relativa modestia de los colores de su librea, pero esa máscara roja y los contrastes en amarillo y negro de sus remeras parecen diseñados por el más inspirado de los pintores.
El jilguero común (Carduelis carduelis) se reparte por toda Europa y reconoce diferentes subespecies y razas. Hacia el este, su espacio lo ocupa una especie de tamaño algo mayor y plumaje de tonos más claros, el Carduelis mayor, conocido como jilguero siberiano.
El nombre científico del jilguero (Carduelis) alude a su adaptación al forrajeo sobre las flores de cardo, ayudados por su pico alargado y afilado que les permite acceder y pinzar las semillas en su interior.
Pertenece el jilguero a la familia de los Fringílidos, en la que se encuentran especies tan conocidas como el verderón, el pinzón o el pardillo, también el canario doméstico, especie muy emparentada con el verdecillo silvestre. Los Fringílidos fueron hasta hace poco tiempo objeto de caza con redes para la práctica deportiva del llamado "silvestrismo" que se encontraba muy regulada en número de capturas antes de que nuevas reglamentaciones más exigentes hayan acabado en la práctica con esta afición.
Enemigos mucho más temibles para el jilguero que la acción de los viejos "pajareros" son: la contaminación de los aguaderos por insecticidas y rodenticidas, el escardado de eriales y cunetas que elimina los cardos que le sirven de alimento, la predación sobre sus nidos y la captura de adultos y pollos por gatos asilvestrados y las prácticas agrícolas extensivas poco respetuosas con los pájaros silvestres.
Desde el punto de vista, las aves suelen ser excelentes indicadores de la salud de los ecosistemas y SEO/BirdLife lo tiene muy en cuenta a la hora de presentar sus candidatos a su "Ave del año". En el caso de la actual edición, son dos habitantes del campo agrícola y un sufrido pescador costero; en definitiva, tres interesantes especies que de ninguna manera podemos dejar que se pierdan, aunque su situación no sea todavía preocupante en grado extremo.
Para terminar, disculpen el confuso título de esta columna, pero comenzar el año con un toque de humor resulta venial con "la que está cayendo en el mundo".
Feliz año a todos.
