
Rusia es un país a la deriva. Vive, o mejor, sigue viviendo, de la propaganda comunista. Todo es falso en Rusia, salvo la agitación contra Occidente y la propaganda en su favor. El gobierno ruso engaña a todos, incluidos los españoles. A unos los engaña y a otros los soborna. Por lo tanto, casi todo lo que leemos en la prensa española sobre la Rusia de Putin es falso. Mentira sobre mentira. Es difícil hallar en los medios de comunicación noticias relevantes sobre este país. Se miente sobre su población, territorio y capacidad destructiva contra Ucrania. Se nos dice que hay ciento cuarenta (140) millones de habitantes, cuando en la realidad los cálculos más optimistas no creen que lleguen a noventa (90). Nunca ha habido censos fiables y homologables a los países de la UE. Tampoco existen datos oficiales sobre el territorio. Y sobre su armamento, incluido el "nuclear", nadie sabe qué es verdad y qué es mentira; si Rusia fuera una gran potencia armamentística, habría acabado pronto con un país, como Ucrania, que es mucho más pequeño en territorio y población.
Cuando les hablen de Rusia, queridos lectores, crean la mitad de la mitad de lo que les digan. Rusia no es, en efecto, ningún gigante. Y, por supuesto, está lejos de ser la "Tercera" potencia mundial, como acostumbran a decir la mayoría de los iluminados periodistas de nuestro país dedicados a la política internacional. De Rusia, sí, se sabe poco y mal en la prensa española. Busquen en nuestros numerosos medios de comunicación alguien que les informe sobre las siguientes preguntas: ¿cómo explicar la fuerte subida de los precios del petróleo, o sea, de la gasolina en los dos últimos meses en Rusia? ¿Existen argumentos serios en la prensa para hallar una explicación sobre el encarecimiento del oro en los Fondos de Reservas (oficialmente el Fondo Nacional de Riqueza) de la Rusia de Putin? ¿Por qué apenas se informa en los medios de comunicación sobre los cortes casi absolutos y constantes de la conexión a Internet provocados por el gobierno de Putin? No creo que hallemos muchas respuestas satisfactorias sobre esos asuntos en los medios de comunicación españoles, aunque son de especial trascendencia para saber qué pasa no solo en Rusia sino en el mundo en general, y en la UE en particular.
Esos problemas ni se plantean en la prensa española. He ahí otra prueba de la deficiente y fragmentada opinión pública española. Es ínfima la calidad informativa de nuestros medios de comunicación sobre Rusia. Sus trazos son siempre gruesos y, cuando se vincula a Putin con la política internacional de Trump, las opiniones son burdas y groseras. Poco menos que presentan a Trump como un aliado de Putin, o peor, su vasallo yanki, después de insultarle por las formas que utiliza el mandatario norteamericano. Terrible. Nuestros "analistas" no pasan de insultar de modo estulto a Trump y decir que la guerra la está ganando Rusia, simplemente, porque EE.UU. no ayuda a Ucrania. Falso. Trump no es aliado de Putin. Al contrario, Trump está presionando con inteligencia y gran sentido de la responsabilidad a Putin con todo tipo de sanciones y prohibiciones a su economía, por no hablar de la ayuda armamentística que está prestando a Ucrania, que están teniendo durísimas repercusiones en los Fondos de Reservas rusos.
Sí, sí, la guerra de Putin contra Ucrania está desangrando a Rusia. El precio del oro ha subido en el mercado interior de Rusia, sin duda alguna, porque Putin ha tenido que vender parte de sus reservas para financiar la guerra. El Fondo Nacional de Riqueza poseía 405,7 toneladas métricas de oro antes de la invasión rusa en Ucrania; desde entonces hasta hoy, el Ministerio de Finanzas ha liquidado cerca del 57% de esa reserva - 232,6 toneladas para reforzar el presupuesto. A la fecha del 1 de noviembre de 2025, las reservas de oro del Fondo se han reducido a 173,1 toneladas. Estos son los datos más actualizados, pero, si tenemos en cuenta las recientes ventas de los dos últimos meses, estas reservas han bajado más todavía. Es cierto, como ha estudiado con brillantez Boris Cimorra, que esas reservas del Fondo Nacional de Riqueza no deben confundirse con las reservas "nacionales" totales que se mantienen en más de 2.300 toneladas, pero estas nuevas ventas demuestran la gran dependencia que tiene el Kremlin de sus reservas para mantener a flote su economía en tiempos de guerra. En efecto, el Ministerio de Finanzas de Rusia estará vendiendo entre el 16 de enero y el 5 de febrero oro y divisas (unos 12,8 mil millones de rublos al día) del Fondo de Reservas (oficialmente el Fondo Nacional de Riqueza) principalmente para cubrir un déficit presupuestario creciente debido al colapso de los ingresos por petróleo y gas, que son una parte clave de los ingresos fiscales del país. Esta operación es, obviamente, una medida fiscal extraordinaria para enfrentar la caída de los ingresos clave del Estado (sobre todo petróleo y gas) y evitar que el déficit presupuestario se haga insostenible en el corto plazo.
Quien no vea que todo eso es el resultado, por un lado, de las sanciones de EE.UU. contra Rusia, y, por otro, insisto, de la bajada del precio del petróleo y gas ruso en el mundo, que han reducido drásticamente los ingresos rusos por la venta de estos productos, no entenderá nada de lo que hace Trump para llevar a Putin a una mesa de negociación y detener la guerra. Insistamos en los números y datos concretos: es de todo punto razonable mantener que el precio del petróleo ha subido para los rusos, o sea para el mercado interior, porque ha descendido, por un lado, la producción entre un 25 y 30 % provocado por los ataques de Ucrania a las refinerías rusas y centros de suministros, y, por otro, porque ha caído el precio del barril de petróleo en el mercado exterior entre 40 y 50 dólares, cuando los rusos lo tenían presupuestado a 59 dólares… En fin, sobran datos para desmontar las barbaridades que se dicen contra Trump y la guerra de Ucrania, pero mucho me temo que no sirvan para nada, porque nuestros sobrados periodistas de política internacional ya tienen formada su "opinión" para seguir dándole palos, como bestias, a Donald Trump, el hombre más prudente del mundo, ¿o acaso ha creado Trump alguna nueva guerra?
