
Si hasta este momento era lícito dudar si el personaje servía a algo o alguien, e incluso si la pregunta era o no pertinente, desde ahora no me cabe duda de que lo del Puto Amo no es más que una sibilina campaña publicitaria. En realidad, ya puede sospecharse con toda convicción que Pedro Sánchez no es el Puto Amo de nada, salvo del Partido Socialista y ni siquiera. En realidad, parece estar sirviendo a alguien y a algo. No será fácil descifrarlo, pero ya es inevitable deducirlo. El Puto Amo es otro y Sánchez no es más que su siervo.
Se dirá que un presidente del gobierno español sirve principalmente a su Patria que, por mucho que le moleste, es España, toda ella. Pero cuando uno observa que este señor ha incentivado e incentiva la presencia de la inmigración ilegal en España (uno de cada cinco españoles no nació aquí y muchos de ellos no quieren integrarse en nuestra cultura) sabiendo coespamo tiene que saber que la "yihad demográfica" es un arma de combate para demasoadps islamistas, un vivero para el terrorismo y para las mafias de todo tipo, cabe preguntarse cuál es el objetivo final de estas políticas. Hasta para la UE es ya ininteligible.
Tampoco serena mucho el ánimo respecto a la intención de un presidente el que en un país con un déficit energético estructural, su política se oriente a desmantelar la exigua industria nuclear española que nos es absolutamente necesaria y deseche su empleo futuro. Es incomprensible que mientras dos vecinos, Francia y Marruecos, apuestan por el desarrollo de la energía nuclear (Francia es un gigante nuclear europeo y Marruecos ha anunciado que ese es su camino estratégico), España, en medio de ambos, se hunda en la dependencia energética teniendo medios para evitarlo. Del coste de la energía para los ciudadanos españoles, ni hablamos.
Si la energía nuclear es tan horrorosa y perjudicial para España como nación, ¿cómo es que es tan beneficiosa para países como nuestros vecinos? ¿Por qué es preferible depender de terceros países para nuestro abastecimiento cuando podríamos disponer de una autonomía de suministro sin supeditación a intereses ajenos? ¿O es que el cambio climático y el ecologismo sólo obligan a España, pero no a otros?
Deja perplejo a muchos el hecho de que su gobierno se oponga a una política de defensa europea, tanto en porcentaje de su presupuesto como en la orientación militar de la estrategia, en plena invasión de Ucrania por una potencia nuclear. Pero deja estupefacto el que se haya favorecido la ascensión al nivel de aliado preferente de Estados Unidos, que es quien manda en la OTAN, a un Marruecos del que ya sabemos cuáles son sus intenciones de futuro respecto a Ceuta, Melilla y Canarias, y quién sabe qué más. ¿Rearme moral?
Por una parte, se protagoniza una política humillante respecto al reino alauita, con el que es preciso tener relaciones de buena vecindad, pero al que hay que disuadir de toda intención beligerante. ¿O no? Se hace trizas la política exterior nacional sin consenso parlamentario y, por otra parte, se camina aceleradamente hacia una confrontación con los principales países que pueden actuar en nuestra defensa militar real en caso necesario. Eso sí, brazos abiertos para la dictadura china y otras dictaduras. Sólo y siempre dictaduras. ¿Es de recibo?
Otro ejemplo más dejará claro que Sánchez sirve a algo o a alguien no reconocido aún. Ahí tienen la excarcelación de presos etarras - qué atentado contra las víctimas -, el hecho de que los votos de Bildu, el partido herederos de los fines de los asesinos, valgan más que los de toda la oposición o la evidencia de que la igualdad de derechos y deberes entre los ciudadanos de España, hayan nacido donde hayan nacido y vivan donde vivan, está saltando por los aires con los privilegios concedidos a los golpistas y a los enemigos de la unidad nacional. Sólo son unos casos, que hay muchos más, como saben.
No sabemos a qué ni a quién sirve, pero parece bien seguro que ni siquiera sirve a su partido. ¿Hay quien dude de que siendo secretario general del PSOE está conduciendo a esa organización que fue mimada desde su nacimiento como Estado en la sombra a la más completa de las ruinas? No sólo al estropicio electoral, como es palpable, sino a la quiebra de una personalidad carcomida por sus rendiciones ante comunistas, asesinos de españoles, separatistas y valores ajenos a los derivados de la democracia y la Constitución vigente.
Suele decirse que Pedro Sánchez es un ególatra, un tirano, un sátrapa, un psicópata, un autócrata, un despreciador de los modos democráticos y del Parlamento, un tipo al que sólo le preocupan él mismo y su papel en la Historia, un presidente sin escrúpulos morales ni democráticos (su imagen ante urnas fraudulentas en su propio partido dio una idea de su calaña) y un hipócrita que ha llevado la corrupción a niveles inimaginables en nombre de ¡la decencia!.
Pues ha llegado la hora de preguntarse de si este individuo hace lo que hace y perpetra lo que perpetra porque, sencillamente, está en manos de otro, de un verdadero Puto Amo, para servir al cual no le importa destrozar la nación a la que prometió defender en su toma de posesión ni a la Europa a la que dice servir ni al Occidente del que forma parte. No puede demostrarse, por ahora, claro. Pero ya se van teniendo piezas de convicción más que consistentes.
Se me viene a la cabeza, sé por qué, el caso del troyano Antenor, el que dio la señal a los aqueos, el que robó a sus conciudadanos el favor de los dioses, el que abrió las trampillas del Caballo de Troya y el que marcó su casa con una piel de pantera para que los griegos respetaran sus bienes y su familia. Dante lo arrojó a su infierno helado junto con todos aquellos que maltrataron a sus patrias. Sea.
