Hoy Santiago Abascal ha rechazado la "mano tendida" de Alberto Núñez Feijóo con un argumento tan estúpido que no puede ser más que un pretexto elegido para que todo el mundo sepa que es precisamente eso, un pretexto. Hoy es también el día en el que Ortega Smith, el último de los capitanes que en su día desembarcó en Normandía, ha sido expulsado antes de tener la ocasión de desfilar en París. Y hoy, por último, es el día en que el Gobierno ha decidido desclasificar lo que quedaba del 23-F. La alegación del Ejecutivo, lo de desmentir bulos y combatir la desinformación de la extrema derecha, vale para desclasificar cualquier cosa. Así que es obvio que lo que pretenden es poner en evidencia, con razón o sin ella, a la Monarquía, que entonces encarnaba Juan Carlos I. Y naturalmente perjudicar así a quien la encarna hoy, el rey Felipe VI. Y ahí es donde confluyen la profunda cobardía de Sánchez y el arrojo de guardarropía de Abascal.
Quizá haya razones demoscópicas que a quienes se nos ha negado el don de la clarividencia de los aurúspices no se nos alcancen. Y es posible que, a base de repetir elecciones, en Extremadura y en todas partes, acabe el electorado del PP pasándose a Vox. Y eso sea lo que persiga don Santiago. Allá él y Kiko Méndez-Monasterio con sus pronósticos. Pero lo que no se entiende es lo del rey. ¿Quiere Abascal destruir la Monarquía? ¿O pretende tan sólo cambiar de monarca, ofreciéndole la corona de España, qué sé yo, a Luis Alfonso de Borbón, que, aunque no se llame Carlos, al menos es bisnieto de Franco? ¿Espera el líder de Vox que el nuevo soberano renuncie al trono de Francia? ¿O quizá ambiciona el bilbotarra unir los dos reinos y cumplir al fin el sueño de Luis XIV? ¿Y ya puestos, encomendar al nuevo reino, unido o no, a la protección de la Cruz de San Andrés, adoptando la que un día fue la bandera del ducado de Borgoña? ¿Irá entonces Abascal a la tumba de Carlos el Temerario, último duque varón de Borgoña, a rendir pleitesía a quien fuera el bisabuelo de Carlos V? ¿Es éste el plan que tiene Abascal para acabar con el sanchismo?
En este tiempo en que los trenes descarrilan por carencias en el mantenimiento, en que los ríos y los barrancos se desbordan por insuficiencia de limpieza, los bosques se incendian por falta de desbrozo, los etarras salen de la cárcel y reciben homenajes, sus víctimas son humilladas, miles de cargos se reparten entre incompetentes y corruptos, nuestro dinero se malgasta en la compra de votos, los golpistas son amnistiados o indultados y no hay delito más perseguido que el de olvidarse abonar a Hacienda lo que reclame, a Abascal le preocupa que se dirijan a él con el debido respeto y que le cambien al rey, que éste no le gusta, como tampoco le gusta la reina. Si estuviera al servicio de Putin, no lo haría mejor.

