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Carmelo Jordá

Carmena, las putas, el cambio climático y el Vaticano

Le dan el mando del mundo a Carmena y en un pis pas acaba con las putas, con el deseo sexual y con la contaminación

Carmelo Jordá
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Les confieso que tras leer las noticias publicadas este martes sobre la cuestión todavía no sé muy bien si la prostitución aumenta el cambio climático o es éste el que hace que más y más clientes recurran a los servicios de las trabajadoras del amor, como se las llamaba antes.

Sea como fuere, resulta que el Vaticano –sí, el Vaticano- ha montado un congreso sobre Cambio climático y nuevas formas de esclavitud moderna –ahí es ná- y allá que se ha ido Manuela Carmena –sí, Manuela Carmena- para desgranar su enjundiosa opinión sobre estas cuestiones sobre las que, nueva confesión, no sé muy bien qué parte de su extenso currículum o de sus tareas como alcaldesa la hacen experta.

Las declaraciones de la exjueza han llamado poderosamente la atención de los medios, sobre todo el hecho de que pidiese "una reflexión" sobre las razones que llevan a los hombres –aunque también lo hagan las mujeres es obvio que lo hacen en un porcentaje mucho menor- a recurrir a los servicios de prostitutas.

No voy a entrar ahora en un debate sobre la prostitución que no es el objeto de este artículo, pero llama la atención el adanismo, también en este campo, de Carmena, ese pensar que todo se puede curar, mejorar o remediar con la correspondiente "reflexión", incluso los impulsos que llevan a alguien pagar por sexo, muy alejados en mi modesta opinión de las materias realmente reflexionables.

Personalmente, todavía me ha llamado más la atención que Carmena piense que hay que "entender la sexualidad desde la cultura de los cuidados". No sé bien qué es "la cultura de los cuidados" pero relacionar el sexo con los cuidados como si el deseo fuera una enfermedad a la que hay que encontrar remedio o alivio no es, sin duda, una visión muy moderna y liberal, aunque sí pueda cuadrar en el entorno vaticanista en el que la frase ha sido pronunciada. ¡Quién nos iba a decir que la de Podemos, roja de toda la vida, iba a estar tan a gusto e integrada entre los curas y la curia!

Como no todo iba a ser hablar del puterío la alcaldesa ha explicado también su solución al cambio climático: el transporte público y, sobre todo, que los políticos lo usen dando ejemplo. No me dirán que tanta simpleza no llega a ser enternecedora: le dan el mando del mundo a Carmena y en un pis pas acaba con las putas, con el deseo sexual y con la contaminación. No estoy seguro de que fuese un mundo mucho mejor pero seguro que sería más tranquilo y sencillo.

Imagino que a estas alturas algunos de ustedes, especialmente los de Madrid, se sentirán fatal por mandar por esos mundos a tan egregios representantes, levanten el ánimo y piensen que peor podría haber sido: imagínense que en lugar de Carmena va Rita Maestre y a la chica le entra la ventolera y se nos mete en la Capilla Sixtina medio en bolas a gritar sobre los rosarios, los ovarios o las hogueras del 36. No, puestos a quedar mal mejor decir tonterías que hacer barbaridades. Otra cosa es que sea triste que la elección esté en esos términos, pero tampoco le den mucha importancia, total era en el Vaticano y allí ya se están acostumbrando a escuchar y leer chorradas.

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