
Diego Pablo Simeone lleva en el Atlético de Madrid desde diciembre de 2011 y en varias fases de este periodo que está a punto de extenderse hasta los ocho años, el técnico rojiblanco ha vivido entre la condición de "Mesías" y la crítica más feroz llegada desde todos los lugares del reino atlético. Hay cholistas y anticholistas, eso es así, y los 'antis' no solo se alzan sobre la colina donde se ha instalado el campamento enemigo sino que también estaban a orillas del Manzanares y ahora se han mudado de igual forma al Metropolitano.
No comparto la opinión de que el segundo grupo, los 'antis', deban guardar silencio, porque eso sería irse al extremo de las dos vertientes cholistas. Simeone ha tenido más aciertos que fallos en 8 años, a la vista están los resultados y la grandeza recuperada por el Atlético de Madrid, pero sería un flaco favor al equipo exculpar siempre al Cholo. No se puede repartir carnets de buen atlético en función de una cosa u otra porque salvo en contadas excepciones los miembros de ambos grupos anteponen las victorias de su equipo a tener razón o no con sus críticas. Ojo, "habelas, hainas", como se dice en tierras gallegas con las meigas. Muchos prefieren tener razón por encima de cualquier cosa, sin embargo, casi nadie les hace caso porque sus intenciones se ven venir a kilómetros de distancia.
Hasta aquí, la idea está clara. Simeone se ha ganado el crédito para tener la máxima confianza en él, pero también puede recibir críticas, 'vitolescas' por ejemplo, si alguien lo estima oportuno. ¡Alerta Spoiler! Simeone no es Dios aunque sí es el mejor comandante de la historia del Atlético de Madrid hasta que los resultados no demuestren lo contrario.
Repasado el contexto de la crítica hacia Simeone hay que entrar ahora en ese Metropolitano que no está cerca de la Avenida Luis Aragonés y que no tiene un lugar físico en el que manifestarse. Es el que a mí me gusta denominar 'Metropolitano de Twitter'. Hay varias diferencias entre uno y otro, pero la más importante es que en uno de ellos el aficionado va con su bufanda al cuello y con la cara descubierta y en el otro se puede ser desde Superman a Batman pasando por Homer Simpson con la camiseta del Atlético de Madrid.
¿Está mal no poder disponer del dinero necesario para ir al Metropolitano real, no vivir en Madrid o directamente preferir verlo desde la televisión? Por supuesto que no. Nadie es mejor atlético/a por apoyar a su equipo de una manera o de otra, pero hay una gran verdad que te puedes creer o no, te puede gustar o no, te puede enfadar o no y que sin embargo es imperturbable: el Metropolitano de Twitter es invisible para Diego Pablo Simeone.
Da igual si tu nombre en las redes sociales es @muertealcholosimeone o @simepidesquematematosimeone. Da exactamente igual si le adoras o si le odias. Lo que se pone en el mundo virtual de Twitter no le llega al Cholo Simeone, porque el único que tiene acceso al técnico argentino es el Metropolitano que se encuentra en el distrito de San Blas-Canillejas. Y tampoco le llegan encuestas seleccionadas. Guste o no, Simeone ha decidido escuchar al público que le rodea más que a una televisión, un periódico o una red social. Incluso a veces ni siquiera quiere escuchar al Metropolitano físico. Es su modo de vivir este deporte y cabezón o no con sus planteamientos así se ha ganado un sitio en el mundo del fútbol y en la historia colchonera.
Por suerte para el Atlético, el 'Metropolitano de Twitter' es inofensivo en los dos extremos, crítica y halago, porque esta red social, si le prestas demasiada atención, te saca de la realidad. Allí han muerto y resucitado Gabi, Raúl García, Saúl, Koke, Fernando Torres, Filipe Luis, Godín, el Profe Ortega, Diego Costa, Morata y el propio Diego Pablo Simeone. Allí se enfrentan defensores del antiguo escudo con los del nuevo y hay rivalidad entre el Calderón y el Metropolitano. Enfrentamientos virtuales que, sorpresa, no tienen calado en la realidad de Simeone.
Y alguien se preguntará: "¿Estás diciendo que los que estamos en ese Metropolitano de Twitter somos peores, inferiores y que nuestra opinión no le importa a nadie?". No, de hecho un servidor que está en la zona de prensa del estadio físico es igualmente usuario de esta red social, disfruta con ella y nadie es mejor que nadie estando en uno o en otro lado o teniendo mayor o menor edad. Pero eso no evita la gran verdad de la que estamos hablando: Simeone navega entre la crítica, la devoción y el 'Metropolitano de Twitter', pero el pajarito azul no le susurra cosas al oído. Así ha sido durante 8 años y, guste o no, al Cholo no le ha ido nada mal.
