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Historia

ESPAÑA

Católicos contra el Papa

Jorge Vilches
A finales del siglo XIX el catolicismo político sufrió un auténtico cataclismo. Un sector no soportó que el papa León XIII (1878-1903) quisiera que los católicos europeos aceptaran el liberalismo y participaran en la política sin cuestionar el régimen; es decir, que separaran política y religión. Atrás quedaba la encíclica Quanta Cura (1864) y su apéndice, el Syllabus, obra de Pío IX, en el que se condenaba, entre otras cosas, el liberalismo y la autonomía de la sociedad civil.
ESPAÑA

Felipe II y los protestantes

Pío Moa
La situación creada en Francia por los protestantes no difería mucho de la de Europa Central y del Norte. Lutero, en nombre de la crítica a la corrupción del papado, había roto con normas y signos tenidos hasta entonces por connaturales al cristianismo. Entre otros puntos clave, negaba el libre albedrío, descartaba las obras piadosas como méritos para la salvación –la cual solo podía venir de la gracia divina, otorgada arbitrariamente por Dios– o establecía la relación directa entre el creyente y Dios a través de la interpretación individual de la Biblia, sin necesidad de intermediarios eclesiásticos.
TERRORISMO

Los tres gallegos desaparecidos por ETA

Pedro Fernández Barbadillo
Secuestrar, torturar y asesinar a tres sospechosos, enterrarlos en un lugar desconocido y afirmar que nunca se les ha visto. ¿El caso de unos desaparecidos en Argentina bajo la última junta militar? No. Hablo de tres gallegos asesinados por unos etarras en 1973. Tres desaparecidos a los que ni Baltasar Garzón ni los subvencionados de la memoria histórica buscan.
PEDRO SERRANO

Crusoe era español

Fernando Díaz Villanueva
A mitad de camino entre La Habana y Cartagena de Indias, en un remoto punto del mar Caribe a 220 millas náuticas de las costas de Nicaragua, hay un minúsculo banco de arena con sólo un insignificante palmeral y varias colonias de aves y sin una gota de agua dulce.
ALEMANIA

La Rosa Blanca: palabras contra el terror

Carmen Pulín Ferrer
No nos engañemos: el movimiento de resistencia alemana contra el nazismo fue comparativamente insignificante, fracasó en sus objetivos y sus integrantes siguen siendo, en la mayoría de los casos, prácticamente desconocidos. ¿Quién recuerda hoy a Libertas Schulze-Boysen, Georg Elser o Helmuth James von Moltke? Muchos de esos nombres no se conocen fuera de Alemania; algunos, ni siquiera allí.