
Con retraso y discreción nos llega una coproducción franco-argentina que pasó hace dos años por el Festival de San Sebastián. Dirigida por María Victoria Menis, y protagonizado por Leonardo Ramírez, El cielito nos cuenta la historia de Félix, un joven vagabundo que llega a un pueblo perdido del interior de Argentina. Por casualidad se encuentra con Roberto, un vendedor de melocotones, que le ofrece la oportunidad de vivir en su chabola, donde habita con su mujer, Mercedes, y su hijo Chango, de nueve meses. En ese ambiente sórdido, Félix va descubriendo la violencia cotidiana en la que vive esta familia. Mientras la convivencia del matrimonio se va hundiendo, entre Félix y el niño surge una relación que les vincula de forma muy especial. Félix encuentra el sentido que buscaba en su vida: salvar a ese bebé del caos.
Se trata de una película hermosa y tremendamente humana en su planteamiento y que sin embargo nos conduce, como una bofetada, a un pesimismo sin salida. El personaje de Félix, a medida que va comprendiendo la terrible realidad del matrimonio con el que vive, va asumiendo mayores responsabilidades sobre la vida del bebé: hasta que las asume todas. Pero su suerte no va a estar a la altura de su generosidad. La película deja la agridulce sensación de que el bien está condenado a sucumbir a la conspiración del mal. Es como ver una película sobre Jesucristo que terminara en la muerte en cruz, sin resurrección. De todas formas, su tratamiento de la paternidad y su crítica original al machismo, proponiendo un nuevo tipo de héroe masculino, le valió el Premio Futur Talent que concede la Asociación Católica Mundial para la Comunicación en el Festival de San Sebastián.