
El desafío de la paz y las víctimas del maremoto, en el corazón del Papa
Juan Pablo II concluyó el año 2004 ofreciendo una misa por las víctimas del catastrófico seísmo en Asia en su capilla privada. Según informó el portavoz vaticano, Joaquín Navarro-Valls, el Papa recordó «a todas las familias de las víctimas y a cuantos sufren en estos días las consecuencias de ese desastre, así como a todos los que se entregan para aliviar los inmensos sufrimientos de las poblaciones golpeadas». El primer día del año, Juan Pablo II recordó las líneas fundamentales de su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz. El compromiso de construir la paz, subrayó el Papa, presupone la acogida de una exigencia moral fundamental, bien expresada en las palabras de san Pablo: «No te dejes vencer por el mal; antes bien, vence al mal con el bien» (Romanos 12, 21). Ante las múltiples manifestaciones del mal, que por desgracia laceran a la familia humana, Juan Pablo II destacó la necesidad del diálogo, de las obras de justicia, y de la educación en el perdón, como medios para promover la paz, que es tarea común de todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
La caridad de Cristo nos apremia en Asia
Más de cuatrocientos misioneros españoles, pertenecientes a veintitrés congregaciones religiosas, trabajan contra reloj para atender a las víctimas del maremoto en India, Sri Lanka, Indonesia y Tailandia. En algunos lugares, las personas que han quedado sin hogar son acogidas en iglesias y catedrales, mientras las Cáritas locales canalizan las ayudas que llegan a través de la red internacional de esta organización. El Consejo Pontificio Cor Unum ha pedido una amplia movilización de las Organizaciones caritativas católicas, para responder a la emergencia que afecta a más de un millón de personas. La organización española Manos Unidas, que trabaja en esta zona desde sus orígenes, hace cuarenta años, ha desplegado una intensa campaña para la reconstrucción.
Clausura del Año Santo Compostelano
El Arzobispo de Santiago de Compostela, Julián Barrio, clausuró el primer Año Santo del S. XXI, dando gracias a Dios "por haber llegado a esta meta, punto de partida para seguir caminando". Monseñor Barrió subrayó un pasaje de la carta enviada por el Papa con motivo de esta clausura, en la que recuerda que "la Puerta Santa como símbolo se cierra, pero queda siempre abierta la Puerta que es Cristo, Camino, Verdad y Vida". El Arzobispo compostelano recordó también la multitud de "personas que de la mano del Apóstol Santiago se han acercado al Señor", y mostró su confianza en que "este Año Santo ha contribuido a purificar la religiosidad y renovar la vida cristiana". Finalmente, el Arzobispo recordó que el Jubileo se había iniciado "bajo el amparo de la Virgen Peregrina", y se clausuraba con la invocación a la Inmaculada "estrella del siglo XXI y esperanza del tercer milenio del cristianismo".
En su Mensaje, el Papa subraya que la fe cristiana ha dado lugar a "un patrimonio espiritual que sostuvo la fortaleza de los españoles en las dificultades y pruebas de su historia e impulsó sus más grandes empresas a lo largo de los siglos". Sin embargo, Juan Pablo II reconoce que "en estos momentos España y toda Europa necesitan recuperar la conciencia de su identidad", e insiste por ello en que la peregrinación jacobea es un patrimonio espiritual que sigue siendo fundamental para el futuro de la Unión Europea, cuya construcción, larga y ardua, seguimos mirando con confianza".
Ante las dificultades para transmitir el Evangelio a las nuevas generaciones, el Papa invita a los católicos españoles a la fidelidad y a la unidad, y dice que es una ocasión propicia para corregir deficiencias y dar un testimonio público y coherente de la fe.
Cuarenta mil jóvenes congregados por la comunidad de Taizé en Lisboa
El encuentro de oración de cinco días, que ha congregado a 40.000 jóvenes cristianos en Lisboa, por iniciativa de la Comunidad ecuménica de Taizé, concluyó el sábado pasado con la oración por las víctimas de los seísmos en Asia. «Rezamos en comunión con las víctimas del desastre en Asia. Espíritu Santo, consuela a los pueblos de Asia en estos momentos de dura prueba», afirmó el hermano Roger, fundador de la Comunidad, al comenzar su meditación dirigida a los presentes en la noche del 31 de diciembre. El hermano Roger pronunció asimismo un apremiante llamamiento a superar la separación de los seguidores de Jesús. «Una comunión entre cristianos puede contribuir a construir la paz allí donde está amenazada por los conflictos y las violencias. Una paz mundial es sumamente urgente para aliviar los sufrimientos, en particular, para que los niños que nacen no experimenten la angustia y la inseguridad», recalcó.
La Conferencia Episcopal insiste en las diferencias que existen entre el matrimonio "esencialmente heterosexual" y otras formas de unión
La Conferencia Episcopal Española hizo pública el pasado jueves su respuesta a la resolución del Consejo de Ministros, por la que se aprobó hoy un proyecto de Ley que pretende equiparar al matrimonio la unión de personas del mismo sexo. La CEE considera este proyecto "erróneo e injusto" y advierte sobre las "consecuencias negativas" que la Ley tendría para toda la sociedad en caso de ser finalmente aprobada por el Parlamento. La CEE marca las diferencias que existen entre el matrimonio, una "institución esencialmente heterosexual" y otras formas de convivencia.
"El matrimonio, engendrando y educando a sus hijos, contribuye de manera insustituible al crecimiento y estabilidad de la sociedad. Por eso le es debido el reconocimiento y el apoyo legal del Estado. En cambio, a la convivencia de homosexuales, que no puede tener nunca esas características, no se le puede reconocer una dimensión social semejante a la del matrimonio y a la de familia", afirman remitiendo a los documentos de la CEE sobre este asunto.
La CEE mantiene que "las personas homosexuales no deben ser discriminadas en sus derechos ciudadanos", pero añaden que a "dos personas del mismo sexo no les asiste ningún derecho a contraer matrimonio entre ellas". Los obispos afirman que "equiparar las uniones homosexuales a los verdaderos matrimonios, es introducir un peligroso factor de disolución de la institución matrimonial y, con ella, del justo orden social". Asimismo, sostienen que "dos personas del mismo sexo, que pretenden suplantar a un matrimonio, no constituyen un referente adecuado para la adopción".
Más de 300.000 firmas refrendan ya la Iniciativa Legislativa Popular para impedir el "matrimonio homosexual"
El Foro Español de la Familia (FEF) ha ofrecido hoy las cifras oficiales de las firmas que refrendan hasta el momento la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que propone la modificación de dos artículos del Código Civil para impedir el "matrimonio" entre personas homosexuales. Los datos fueron presentados en el acto de clausura del X Aniversario del Año Internacional de la Familia, que tuvo lugar esta tarde, organizado por el FEF, en el Palacio de Congresos de Madrid. El Coordinador de la ILP, Ignacio García Juliá, informó que "a dos meses del comienzo de la campaña, se han repartido pliegos por valor de un millón de firmas, de las que se han recogido ya más de 300.000".
Por su parte, el presidente del Foro, José Gabaldón, censuró al Gobierno por aprobar un proyecto de Ley de matrimonio entre personas del mismo sexo, fuera del marco jurídico constitucional y desoyendo al Consejo de Estado. "El Gobierno no ha pensado en la oportunidad ni conveniencia de una modificación tan importante en el Derecho de Familia, ni mucho menos en las consecuencias negativas que una ley de esta naturaleza puede producir", afirmó.
Ordenaciones episcopales en Tarazona y Valencia