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El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española ofrece al Gobierno “diálogo y espíritu de cooperación sincera al bien común”
El Arzobispo primado de Toledo, vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española
Rouco recalcó la “voluntad de cooperación de la Iglesia” en la apertura de la Asamblea Plenaria
Campaña por la liberación de obispos y sacerdotes encarcelados en China
El Papa cita a los universitarios el próximo mes de agosto en Colonia (Alemania)
Miles de laicos se concentran en Barcelona para defender los valores cristianos
Más de 800 catequistas de Tenerife reflexionan sobre los mártires de África y la Eucaristía
Ejecución en China
El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española ofrece al Gobierno “diálogo y espíritu de cooperación sincera al bien común”
 
“Yo recojo las palabras que el cardenal Rouco en el discurso de apertura de esta Asamblea pronunció sobre la relación de la Iglesia con la sociedad y la relación de la Conferencia Episcopal con el Gobierno. Los obispos acogemos con atención y con gratitud unas palabras del Papa relacionadas también con este punto. Nos estimulan esas palabras a prestar nuestro servicio a la sociedad y a la comunidad política por los caminos de la verdad, de la comprensión y de la caridad evangélicas; del diálogo y del espíritu de cooperación sincera al bien común”. Con estas palabras se dirigió el martes el nuevo presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Ricardo Blázquez, a los periodistas en la rueda de prensa ofrecida en la sede de Añastro poco después de su elección.
 
“Desde nuestro ministerio episcopal estamos siempre dispuestos a colaborar en al bien común, del que todos somos deudores, al cual todos debemos contribuir y del cual todos nos beneficiamos”, añadió.
 
Monseñor Blázquez tuvo palabras para el anterior presidente de la CEE, el cardenal Rouco, de quien afirmó que le unen “vínculos de amistad y de colaboración desde hace muchos años. Nos conocimos en la Universidad Pontificia de Salamanca como colegas, varios años trabajamos allí juntos y se inició una amistad que ha perdurado siempre. Más tarde fui durante cuatro años obispo auxiliar de Santiago de Compostela, siendo él arzobispo y para mí ha sido un motivo de agradecimiento también su dedicación, su sacrificio de la Conferencia Episcopal. Nuestra amistad es profunda y agradezco mucho el que desde siempre nuestra relación haya sido profundamente cordial”.
 
Respecto a los resultados de la votación, el nuevo presidente afirmó: "Mis primeros sentimientos han sido de gratitud para los demás obispos que de esta forma me han otorgado su confianza al mismo tiempo les he expresado mi disponibilidad a trabajar recabando su colaboración siempre y ya me lo han prometido, por supuesto”.
 
“Son situaciones en las que uno tiene que recurrir a los últimos resortes de la vida. Esta mañana, en la celebración de la Eucaristía que hemos tenido antes de proceder a la elección, hemos cantado un canto de Santa Teresa (yo soy de Ávila): «Nada te turbe, nada te espante», por tanto sé, por fe y por experiencia que la esperanza en Dios no defrauda”, afirmó.
 
Por otro lado, monseñor Blázquez se refirió al Santo Padre, a quien afirmó haber expresado su “comunión cordial, profunda y efectiva”, y de quien agradeció “su rico y dilatado ministerio, la entrega sin reservas de su persona a la misión que el Señor le ha confiado y he invitado a seguir rezando para que el Señor le conforte en su enfermedad”.
 
El presidente de la Conferencia Episcopal expresó hoy, Jornada Internacional de la mujer, su “respeto y deseo de colaborar” con éstas, “como vengo haciendo para que su dignidad sea reconocida plenamente siempre”.
 
El nuevo presidente subrayó que desde su ministerio siempre ha querido colaborar con “la paz del pueblo vasco, en la sociedad vasca", y afirmó que "es necesario que desaparezca la violencia". "Quiero continuar ejerciendo mi ministerio episcopal con esta nueva dimensión que adquiere al ser presidente de la Conferencia Episcopal", añadió.
 
Quiso también expresar su "solidaridad a tantas víctimas del terrorismo de ETA y de otras formas de terrorismo, en esta semana que además se va a cumplir el primer año de este tremendo atentado que tuvo lugar en Madrid a todas las víctimas y expreso mi cercanía y pido al Señor el eterno descanso para los que han muerto".
 
“Me alegro de este primer encuentro con vosotros y siempre tenedme a vuestra disposición”, concluyó.
 
 
El Arzobispo primado de Toledo, vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española
 
Monseñor Antonio Cañizares, arzobispo de Toledo y primado de España fue
elegido el martes vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE),
y acompañará por tanto a monseñor Ricardo Blázquez, obispo de Bilbao y nuevo
presidente de la CEE, en el trienio 2005-2008. Monseñor Cañizares sustituirá en el cargo al arzobispo de Pamplona-Tudela, monseñor Fernando Sebastián, quien ocupaba la vicepresidencia de la CEE desde el 26 de febrero de 2002.
 
En la votación, (votaron los 77 miembros de pleno derecho de la Conferencia Episcopal) monseñor Blázquez obtuvo 40 votos, y monseñor Cañizares, en segundo lugar, 37. Monseñor Cañizares es miembro de la comisión Permanente de la CEE y presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis.
 
Nació en Utiel (Valencia) el 15 de octubre de 1945, fue ordenado sacerdote en 1970 en Sinarcas (Valencia). En 1992 fue nombrado obispo de Ávila y en 1997 arzobispo de Granada. El 24 de octubre de 2002, el Santo Padre lo nombra arzobispo de Toledo. Estudió en el Seminario Diocesano de Valencia y en la Universidad Pontificia de Salamanca, en la que obtuvo el Doctorado en Teología con especialidad en Catequesis. Es perito en Pastoral Catequética por el Instituto Superior de Pastoral de Madrid. Desde el 10 de noviembre de 1995 es miembro de la Congregación para la Doctrina
de la Fe.
 
 
Rouco recalcó la “voluntad de cooperación de la Iglesia” en la apertura de la Asamblea Plenaria
 
El lunes tuvo lugar en la sede de la Casa de la Iglesia, la apertura de la Asamblea Plenaria, en la que los obispos españoles deberán elegir los cargos de la Conferencia Episcopal Española (CEE) para el trienio 2005-2008.

Durante el discurso inaugural el cardenal Rouco manifestó “la voluntad de cooperación de la Iglesia con la autoridad legítima”, al referirse al encuentro que el vicepresidente y secretario general de la CEE, monseñor Fernando Sebastián y padre Juan Antonio Martínez Camino, mantuvieron la semana pasada con la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa de la Vega, y con el ministro de Justicia, Fernando López Aguilar.
 
El arzobispo de Madrid y presidente de la CEE dijo: “En otras ocasiones hemos hecho referencia a diversas cuestiones de la agenda política del Gobierno que suscitan serias reservas y aun clara oposición para quienes contemplamos la convivencia social desde una perspectiva cristiana que asume la ética natural o racional en los planteamientos de nuestra cultura moral y legal”.
 
“Pero también hemos declarado siempre nuestra voluntad de mantener unas relaciones positivas de colaboración con las legítimas autoridades del Estado, en el marco del ordenamiento constitucional y de los Acuerdos vigentes entre la España y la Santa Sede, guiándonos siempre por el criterio superior de la convivencia solidaria y del bien común”, añadió.
 
El cardenal Rouco recordó que “la Iglesia sabe bien que, en cuanto Iglesia, su misión y su tarea no es la política, en la que los ciudadanos y, por tanto, también los católicos pueden actuar de modo responsable en virtud de diferentes concepciones, legítimas, de la cosa pública y siguiendo diversos caminos para resolver los problemas a los que han de responder los gobernantes”.
 
“El bien que la Iglesia aporta a la vida de los hombres es ante todo religioso y sólo indirectamente temporal”, afirmó. Con palabras del Concilio Vaticano II se refirió al bien que la Iglesia “aporta a la comunidad política al afirmar de sí misma que es “signo y salvaguardia de la trascendencia de la persona humana”, cuya dignidad y derechos fundamentales defiende y promueve “aplicando todos y sólo aquellos medios que sean conformes al Evangelio y al bien de todos según la diversidad de tiempos y condiciones”.
 
El presidente de la CEE añadió que “ésta es la misión de la Iglesia” y que “nadie debe temerla”.En este sentido, recordó algunas palabras del reciente discurso del Santo Padre a los obispos en visita Ad Limina, cuando el Papa sostenía que “muchos de los retos y problemas aún presentes en vuestra nación ya existieron en otros momentos, siendo los santos quienes dieron brillante respuesta con su amor a Dios y al prójimo”.
 
El prelado afirmó que la Iglesia realizará “su misión de modo creíble y verdaderamente eficaz sólo si es capaz de suscitar en su seno hijos e hijas que aspiren con toda el alma a la santidad en el seguimiento humilde del Maestro”.
 
El cardenal no olvidó tampoco mencionar el aniversario de los atentados del 11-M, que coincidirá con el final de los trabajos de la Asamblea Plenaria, y que la Provincia Eclesiástica de Madrid celebrará con un solemne funeral en la Catedral de la Almudena.
 
“El flagelo inhumano del terrorismo - cualquier terrorismo - debe desaparecer. Todos hemos de colaborar con energía en su erradicación”, afirmó.”No es moralmente posible ningún tipo de compromiso con quienes instrumentalizan a las personas y las asesinan indiscriminadamente, sin recatarse de reivindicar tales crímenes como si de acciones nobles se tratara”, añadió el prelado.
 
En la parte inicial de su discurso, el cardenal Rouco hizo un breve recorrido histórico por la vida de la Conferencia Episcopal Española, cuya primera Asamblea Plenaria tuvo lugar en 1966, y en la que se aprobaron los primeros Estatutos. El prelado destacó “la regularidad institucional” como “tónica constante” desde entonces, y en este contexto se refirió a las elecciones que renovarán los cargos de la institución.
 
Por otra parte, el cardenal Rouco recordó que estamos en el Año de la Eucaristía –”llamado a suscitar un renacer de la espiritualidad eucarística en el pueblo cristiano, y en particular, entre los jóvenes”– y el Año de la Inmaculada en España; que las diócesis españolas celebrarán con una peregrinación al Pilar de Zaragoza entre el 21 y el 22 de mayo para “renovar la consagración al Corazón Inmaculado de María”.
Finalmente, el cardenal Rouco mencionó la Jornada Mundial de la Juventud que tendrá lugar en la ciudad alemana de Colonia el próximo mes de agosto y dijo que “en el corazón de Europa, un continente que se va haciendo viejo, los jóvenes católicos tendrán una ocasión excepcional para encontrarse con Jesucristo, vivo en la Iglesia, que se hace desde la Eucaristía”.
 
 
Campaña por la liberación de obispos y sacerdotes encarcelados en China
 
Acaba de lanzarse en Roma una campaña de movilización a favor de la liberación de 19 obispos y de 18 sacerdotes detenidos en cárceles, desaparecidos, o encerrados en campos de reeducación. La iniciativa es promovida por la agencia AsiaNews, del Pontificio Instituto Misiones Extranjeras (PIME), por el Centro del Espíritu Santo de Hong Kong y por comunidades y páginas web de cristianos en Europa.

La campaña, en la que se pide enviar mensajes a la Asamblea Nacional del Pueblo, o al Comité que prepara las Olimpiadas de Pekín en 2008, así como a las diferentes embajadas de China en el mundo, comenzó con la publicación de la actual lista de obispos y sacerdotes chinos que han perdido la libertad de movimiento, pertenecientes a la así llamada Iglesia clandestina en China.

La Iglesia clandestina en China, fiel al Papa, está formada por católicos que no aceptan el control ejercido por el gobierno comunista a través de la Asociación Patriótica Católica, institución que se atribuye el derecho de nombrar obispos o controlar otros muchos aspectos de la vida de la Iglesia.
 
«Entre ellos hay seis obispos, de entre 50 y 83 años, arrestados y después desaparecidos mientras estaban en manos de la policía», informa AsiaNews, cuyo director es un experto en asuntos chinos, el padre Bernardo Cervellera. En buena parte, añade, estos obispos proceden de lugares como Hebei, Zhejiang, Fujian, Henan, donde se registra «un renacimiento religioso impresionante y una conversión cada vez más numerosa al cristianismo».

La lista continúa con los nombres de otros trece obispos, la mayoría de unos ochenta años, «no arrestados oficialmente, pero en arresto domiciliario», donde son controlados de cerca por los servicios de control comunistas. «El gobierno les obliga a continuos controles, adoctrinamientos, lavados de cerebro, sin tener en cuenta su edad o enfermedades», indica la agencia. «Ninguno de ellos se ha manchado nunca con un crimen», asegura la agencia, y algunos son conocidos por sus obras de caridad, como el obispo Julius Jia Zhiguo, que dirige un orfanato.

«Su único crimen es el de no estar inscritos en la Asociación Patriótica», afirma AsiaNews. La lista concluye con 18 sacerdotes, algunos de ellos detenidos o desaparecidos, otros condenados a al menos tres años de campos de concentración. «Los motivos de las condenas son: evangelización, participar en una misa de ordenación, dar la unción de los enfermos a un moribundo, predicar un retiro espiritual», refiere la agencia.
 
 
El Papa cita a los universitarios el próximo mes de agosto en Colonia (Alemania)
 
«No hay contradicción entre la fe y la razón», ha afirmado Juan Pablo II en el mensaje que el sábado pasado envió al encuentro de jóvenes universitarios de Europa, que se celebró en el Vaticano y en conexión por satélite con otras nueve ciudades del viejo continente. La misiva dio también la oportunidad al Santo Padre para citar a todos los chicos y chicas que escuchaban su lectura el próximo del 18 al 21 de agosto en la ciudad alemana de Colonia con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud, en las que quiere participar.

Juan Pablo II siguió el acto por televisión desde la habitación de su hospital en el Hospital Gemelli de Roma, aunque los jóvenes no pudieron ver su blanca figura.

El mensaje pontificio fue leído ante unos diez mil jóvenes en el Aula Pablo VI por el arzobispo Leonardo Sandri, sustituto de la Secretaría de Estado. Gracias a la conexión televisiva, también escucharon sus palabras chicos y chicas reunidos junto a sus pastores en catedrales o santuarios de Madrid, Zagreb, Berlín, Lisboa, Kiev, Bari, Bucarest, Tirana, y Londres.

Los universitarios participaron en una vigilia de oración y testimonios con la que culminó tercera Jornada Europea de las Universidades que en este año tenía por tema: «La búsqueda intelectual como camino para encontrar a Cristo».

«Queridos jóvenes -exhortó el Papa-, moveos siempre por el anhelo de descubrir la verdad sobre vuestra existencia. Que la fe y la razón sean dos alas que os conduzcan hacia Cristo, verdad de Dios y verdad del hombre», exhortó el Papa.

«En Él encontraréis la paz y la alegría. Que Cristo sea el centro de toda vuestra existencia. Este es mi más sincero deseo, que expreso de corazón a todos, acompañándolo con mis oraciones», confesó.

«¡Feliz Pascua y buen camino hacia Colonia!», concluyó.

A cada uno de los jóvenes presentes en el Aula Pablo VI se le entregó una copia de la encíclica «Fides et ratio» (18 de septiembre de 1998), la encíclica de Juan Pablo II dedicada a las relaciones entre fe y razón.

Tras el acto en el Vaticano, los universitarios llevaron en procesión la Cruz hasta la iglesia de Santa Inés, en Plaza Navona, que desde hace algún tiempo se ha convertido en lugar de oración de encuentros de oración para los jóvenes de la Ciudad Eterna.
 
 
Miles de laicos se concentran en Barcelona para defender los valores cristianos
 
Varios miles de cristianos -más de cinco mil, según algunas fuentes-, en su gran mayoría familias y jóvenes, participaron ayer en el acto público convocado por el Pacto por la Vida y la Dignidad bajo el lema “Por la familia y las libertades, ahora es la hora de actuar”, en el antiguo Palacio de los Deportes de Barcelona.
 
El recinto se llenó por completo desde el inicio del acto, que empezó con una Eucaristía y continuó con las intervenciones de siete representantes de entidades dedicadas a la defensa de la vida y los valores cristianos.
 
Los oradores reclamaron “valores” en la vida pública, denunciaron presiones laicistas desde los gobiernos y otras instituciones y estimularon a los asistentes a estar presentes en la vida pública.
 
En concreto, defendieron la vida, la familia y el derecho de los padres a elegir el tipo de educación que en función de sus principios éticos y religiosos consideren adecuada para sus hijos y reclamaron una más intensa lucha contra la pobreza y mayor unidad de acción en la vida pública.
 
“Hasta ahora hemos vivido demasiado ausentes de la vida pública, hemos abandonado la calle y la plaza, hemos dejado de hacer sentir nuestra voz - señaló uno de los promotores del acto, el presidente de E-Cristians, Josep Miró i Ardèvol-. Hoy ponemos fin a una ausencia; en una democracia no se puede estar de oyente”.
 
También intervino una persona afectada por los derrumbamientos del barrio barcelonés del Carmelo y leyó un comunicado sobre su situación y la ayuda que están proporcionando algunas entidades cristianas.
 
Entre los asistentes al acto, destacaban algunos políticos, como Josep Antoni Duran i Lleida, Jorge Fernández Díaz, Alberto Fernández Díaz y varios concejales.
 
 
Más de 800 catequistas de Tenerife reflexionan sobre los mártires de África y la Eucaristía
 
Cerca de 800 catequistas de la diócesis de Tenerife se reunieron el pasado fin de semana en la isla de La Gomera para celebrar su tradicional encuentro anual, en el que, entre otros actos, participaron en una vigilia en la playa. Otro de los actos a los que asistieron fue una catequesis sobre las “Actas de los Mártires de África” del siglo IV, titulada “morir por el domingo”.
 
Según explicó Javier José Jiménez Yuste, arcipreste de la Gomera y responsable de catequización de adultos y familias de la diócesis nivariense, el encuentro “ha superado todas las previsiones de participación, ya que es la primera vez que se celebra fuera de la isla de Tenerife, que es de donde proceden la mayoría de los catequistas, y la primera vez que dura dos días”.
 
El encuentro estuvo presidido por el vicario general de la diócesis, Bernardo Álvarez, y por el Delegado de Catequesis, Antonio Pérez, y en él participaron todos los sacerdotes de La Gomera y algunos de las otras cuatro islas que componen la diócesis (Tenerife, La Palma y El Hierro).
 
El obispo, monseñor Felipe Fernández, no asistió ya que se encontraba en Roma acompañando a un grupo de peregrinos, con motivo de la suspendida visita Ad limina.
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