Ciencia quiere decir más dinero público, claro
Un partido socialista europeo dice en su programa electoral: "Frente a la política de abandono a que el [gobierno anterior] ha condenado al sistema […] de investigación e innovación, proponemos un modelo alternativo. Un sistema de I+D fortalecido en sus posibilidades de producir conocimientos científico-técnicos en el sector público, y reforzado en su relación con las empresas para facilitar la transferencia del conocimiento generado a las mismas". [¿A qué viene lo de que alguien haya condenado a una política de abandono a otros? Bastaría con abandono, ¿no? En fin, como dicen Vds, esto es la generación LOGSE.] Ese programa añade lo típico de la creación "sostenida de plazas de investigadores, tecnólogos y personal de apoyo en los" organismos públicos de investigación y de más burocracia ("una Agencia de Financiación de la Investigación").
Hemos visto imágenes de las instalaciones administrativas del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), y no hemos podido evitar, sintiéndolo mucho, un escalofrío. Había tal apariencia de recursos, tanto cariño puesto en la noble tarea de demostrar que esta vez no, esta vez no iba a fallar por falta de medios, esta vez no faltaría nada, que nos ha hecho recordar lo que dijo Prof. Juan Urrutia: "[s]i hay alguna actividad que todavía puede ser asignada al Estado sin que levante suspicacias inmediatas, esa actividad es la investigación científica". Y nosotros añadiríamos: y hay menos suspicacias cuantos más medios se dedican.
Conocedores de los esfuerzos que hacen los investigadores españoles (todos ellos, no sólo los del CNIO), tememos con estas humildes reflexiones disparar una lluvia de críticas sobre nosotros, bien de los familiares de los enfermos, bien de los científicos. Pero como éstos saben, lo correcto es decir lo que uno piensa, sin considerar las críticas, así que replicaremos a las protestas sobre el neoliberalismo aplicado a la producción científica europea desde la denostada perspectiva anglo-sajona.
Grandes instituciones
Lo que Dr Norman Borlaugh dice, referido a las instituciones científicas del mundo agrícola, pudiera ser aplicable a casi todos los campos del saber científico:
[...] Lamentablemente, los males organizacionales de la burocracia y la complacencia han empezado a invadir muchas instituciones de investigación nacionales e internacionales.
Coincido con el [..] premio Nobel de Economía, T.W. Schultz, en que la mayor parte de los científicos productivos son emprendedores de la investigación y que el control centralizado es anatema del progreso:
En la búsqueda de presupuestos y subvenciones se dedica demasiada poca atención al escaso talento, que es la fuente de la innovación en la investigación. La suposición cómoda es que una institución de investigación altamente organizada, controlada firmemente por un administrador, realizará esta importante función. Pero, de hecho, una gran organización que está fuertemente controlada es la muerte de la investigación creativa. Ningún director de investigación ... puede conocer la batería de opciones que el estado del conocimiento científico proporciona en sus fronteras.
La organización es necesaria. También se necesitan emprendedores... Pero hay siempre el peligro de la sobre-organización, de la dirección de la investigación desde arriba, de requerir a los científicos que dediquen cada vez más tiempo a la realización de informes que 'justifiquen' el trabajo que están haciendo, y de tratar la investigación como si fuese una actividad rutinaria".
No decimos que en privatizar toda la ciencia esté la clave del progreso para todos los países. De hecho, en los EE UU hay grandes instituciones de investigación del gobierno federal (aunque eso no quiere decir que no sea un modelo llevado al límite). También hay universidades de los estados de la unión (muy independientes de los gobiernos). Qué pasos deben darse depende de la situación de cada uno. En un problema tan difícil como el de la optimización de la productividad científica, que no se deja ahormar como otras formas de producción, quizá prefieran una aproximación gradualista. Cambiar el panorama científico español no es algo que pueda hacerse mediante decreto voluntarioso, nos tememos.
Los EEUU no desean "someter" a los díscolos
Debe quedar claro que entendemos que es mejor que la investigación científica sea pública que no tener ninguna. Y esperamos que todo el mundo entienda que nuestros comentarios no están animados por un deseo de hundir a España o Europa, como se llega a creer (recuerden las palabras de Exc. Sr. D. Sami Naïr, eurodiputado, sobre el sometimiento de Europa). No crean en una política estadounidense de sometimiento de Europa; en vez de eso, pregúntense: ¿es sólo la falta de recursos la que explica los fallos del sistema? Según Edward Walsh, presidente del Consejo Irlandés de Ciencia, Tecnología e Innovación y presidente emérito de la universidad de Limerick, a la universidad de Oxford no le queda ni un solo premio Nobel entre su profesorado. ¿Son traidores a su país los científicos que se van al otro lado del Atlántico, o hay algo que aprender del lugar donde se fugan los investigadores?
Peter Turner es co-fundador de Republicans in Spain
