El estudio indica que "se ha demostrado que la exposición al polvo de uranio aumenta el riesgo de contraer cáncer de pulmón, cerebro y linfoma". La revelación del informe "secreto" se produce después de que el martes el Gobierno anunciara que las Fuerzas Armadas seguirán utilizando la munición con uranio empobrecido porque, según alegó, no hay otra alternativa igual de eficaz.
Los soldados que han participado en la limpieza y desmontaje de vehículos que han sido atacados con munición de uranio empobrecido están expuestos a niveles de radiación ocho veces mayores que los aceptados como seguros, según el informe. "Pese a que la toxicidad química es baja, puede haber localizados daños de radiación en el pulmón que produzcan cáncer. El polvo mezclado con uranio es consecuentemente peligroso", según el informe.
En una declaración ante la Cámara de los Comunes, el secretario de Estado de Defensa, John Spellar, insistió el martes en que el uso correcto de uranio empobrecido no comporta riesgos para la salud de los soldados.
Tras la publicación del polémico informe secreto, el Ministerio de Defensa británico divulgó un comunicado en el que intentó restar importancia a las advertencias contenidas en él, pero el portavoz de Defensa del Partido Conservador, Duncan Smith, pidió al Gobierno que explique qué tipo de precauciones se tomaron tras la elaboración del informe y por qué se negaron a divulgarlo. "Si dicen que las pruebas en este documento son incorrectas, deberían ahora publicar los argumentos con los que las desaprobaron", dijo Smith.
