L D (EFE)
Un portavoz del ministerio de Emergencias dijo que el accidente causó la muerte del soldado raso Iván Márchenko, de 21 años. Pero el subdirector regional de Emergencias Oleg Bistrov indicó a la agencia Itar-Tass que el fallo se produjo a los 16 segundos del lanzamiento de la expedición científica, no tripulada.
El Soyuz-U, que debía poner en órbita el laboratorio científico Fotón, fue lanzado a las 22:20 del martes hora local (20:20 GMT), pero un fallo en el motor propulsor de la segunda fase del cohete causó el accidente, según Bistrov. Las Tropas Espaciales de Rusia y Rosaviakosmos, agencia cósmica rusa, se limitaron a confirmar el accidente y a anunciar que una comisión gubernamental efectuará una investigación. Hasta la fecha en Plesetsk se habían efectuado 426 lanzamientos de cohetes Soyuz-U, de los cuales 16 fracasaron por accidentes.
Al comunicar el lanzamiento del cohete, el portavoz militar dijo que había tenido lugar “con éxito” y que el laboratorio “funcionará tras entrar en órbita”. El Soyuz-U, con una masa de 300 toneladas, es un cohete de tres fases con capacidad para poner objetos de hasta siete toneladas en órbitas elípticas de entre 200 y 400 kilómetros de altura. El Fotón-M, con una masa de 6.425 kilos, consta de tres módulos: la batería, la cápsula de servicio y un segmento recuperable de descenso que no necesita paracaídas, pues frena con motores de retropropulsión. El fallido lanzamiento del Fotón, fabricado en Rusia, era el número 13 desde el inicio de la serie en 1985.
Por su forma esférica, el laboratorio internacional se parece al Sputnik, el primer satélite artificial de la Tierra que la URSS puso en órbita el 4 de octubre de 1957. Durante los 15 días y 16 horas de permanencia en el espacio, el Fotón-M debía hacer experimentos científicos y tecnológicos, producir materiales industriales y compuestos biotecnológicos. Estos experimentos y algunos equipos a bordo del Fotón-M fueron elaborados por científicos de Rusia, de diez países de la ESA, así como de Estados Unidos, Canadá, Indonesia, China y Japón.
El Soyuz-U, que debía poner en órbita el laboratorio científico Fotón, fue lanzado a las 22:20 del martes hora local (20:20 GMT), pero un fallo en el motor propulsor de la segunda fase del cohete causó el accidente, según Bistrov. Las Tropas Espaciales de Rusia y Rosaviakosmos, agencia cósmica rusa, se limitaron a confirmar el accidente y a anunciar que una comisión gubernamental efectuará una investigación. Hasta la fecha en Plesetsk se habían efectuado 426 lanzamientos de cohetes Soyuz-U, de los cuales 16 fracasaron por accidentes.
Al comunicar el lanzamiento del cohete, el portavoz militar dijo que había tenido lugar “con éxito” y que el laboratorio “funcionará tras entrar en órbita”. El Soyuz-U, con una masa de 300 toneladas, es un cohete de tres fases con capacidad para poner objetos de hasta siete toneladas en órbitas elípticas de entre 200 y 400 kilómetros de altura. El Fotón-M, con una masa de 6.425 kilos, consta de tres módulos: la batería, la cápsula de servicio y un segmento recuperable de descenso que no necesita paracaídas, pues frena con motores de retropropulsión. El fallido lanzamiento del Fotón, fabricado en Rusia, era el número 13 desde el inicio de la serie en 1985.
Por su forma esférica, el laboratorio internacional se parece al Sputnik, el primer satélite artificial de la Tierra que la URSS puso en órbita el 4 de octubre de 1957. Durante los 15 días y 16 horas de permanencia en el espacio, el Fotón-M debía hacer experimentos científicos y tecnológicos, producir materiales industriales y compuestos biotecnológicos. Estos experimentos y algunos equipos a bordo del Fotón-M fueron elaborados por científicos de Rusia, de diez países de la ESA, así como de Estados Unidos, Canadá, Indonesia, China y Japón.
