
El mantenimiento de una planta, la mayoría de las veces, suele ser una tarea fácil y sencilla, pero que requiere de constancia, más aún en la época de cambio estacional, y sobre todo con la llegada de las altas temperaturas del verano. Las macetas que se sitúan en terrazas y balcones necesitan ser vigiladas ya que reciben los rayos de luz solar de forma directa, lo cual puede terminar quemando algunas especies. Para evitar que esto pase, se deben tomar precauciones.
Cómo evitar que el sol queme las plantas
La mejor forma de proteger las plantas de los rayos solares es creando pequeñas sombras tanto en las terrazas como en los balcones de las casas y estas son algunas de las mejores formas de hacerlo.
La vela de sombra: es una estructura de tela que se cuelga y se tensa encima de las terrazas para crear sombra. El material permite que se adapte a diferentes medidas y existe una gran variedad de colores, aunque se recomienda no utilizar tonos muy oscuros, porque retienen el calor. Esta opción no solo es fácil de instalar, también es bastante económica, pero se debe tener cuidado los días de lluvia porque puede acumularse el agua.
Las pérgolas: son instalaciones permanentes y cuentan con materiales que permiten regular la cantidad de luz. Otra opción parecida y un poco más económica son los cenadores: láminas de plástico o metal cubiertos por una lona. En este caso, se puede montar y desmontar tantas veces como uno quiera, así que se puede retirar tras acabar el verano. No obstante, esta estructura es menos estética y tolera peor las ráfagas de viento, por lo que se debe tener especial cuidado en zonas con mucho aire.
Las contraventanas venecianas: son estructuras permanentes de madera o aluminio con techos opacos. Su uso es muy sencillo, durante el día se despliegan y al anochecer se enrollan y se cierran. Este sistema permite proteger las plantas del sol y mantiene un poco más fresca la terraza.
Más sistemas
Los toldos: son fáciles de instalar y no ocupan mucho espacio. Además, este sistema permite recogerlo en invierno y durante la temporada de más viento o tormenta, y desplegarlo en los meses de más calor. El material que se utilice también es decisivo, ya que de ello depende la eficacia del toldo para neutralizar la temperatura. Las telas acrílicas son más resistentes y protegen mejor de los rayos UV, mientras que el poliéster es más económico, y aunque cumple su función, es menos duradero.
Las pantallas de caña: suelen estar hechas de bambú, mimbre o caña, y son la herramienta ideal si se pretende reducir el calor sin eliminar por completo la exposición solar, ya que el material no es del todo opaco y la luz solar se puede filtrar. También es una de las opciones más económicas.
Las cortinas de exterior: se instalan en la pared del patio o la terraza y sirven para evitar un exceso de sol. Lo más importante en este tipo de estructuras es que la tela que se vaya a escoger sea opaca para asegurar su efectividad y que no cueste desmontarla para poder lavarla de forma regular.
Las sombrillas: existen todo tipo de modelos, con diferentes diseños, tamaños y materiales. No solo son una gran elección porque se pueden retirar con facilidad, también es una de las opciones favoritas de la mayoría de la gente, ya que se puede adecuar a los bolsillos de todo el mundo, según la estructura que se escoja. Además, este sistema protege del sol y el calor tanto a las plantas como a las personas.


